«El problema de la izquierda es que se ha muerto y el deceso se ha silenciado, como la viuda que oculta el cadáver del marido para cobrar su pensión unos meses más»Blog "En Tierra de Nadie" en el diario "Público", 31-03-2010
Sostiene el inefable Santiago Carrillo, tertuliano habitual de la Cadena SER y palmero constante de Zapatero, que seria necesario otro partido a la izquierda del PSOE, porque IU padece de anemia crónica.
A esta nueva organización le correspondería recoger la tradición comunista y criticar al capitalismo de hoy que, en su opinión, es mucho peor que el de hace un siglo.
Esta reflexión del viejo mandamás comunista, sirve a Juan Carlos Escudier de base para hacerse un post realmente interesante.
Considera Escudier que no es una cuestión de siglas, sino de ideas. Y afirma:
«El problema de la izquierda es que se ha muerto y el deceso se ha silenciado, como la viuda que oculta el cadáver del marido para cobrar su pensión unos meses más».
Como el mismo Escudier apunta, «sólo el fallecimiento explicaría que, ante una crisis que ha conmovido los cimientos del capitalismo, la izquierda haya sido incapaz de elevarse sobre el caos para ofrecerse siquiera como posibilidad».
En efecto, desde la caída del Muro del Berlín y el posterior derrumbamiento de la URSS y de sus países satélites, la base programática de la izquierda está quebrada.
La izquierda está descalabrada en Europa porque los europeos no pretenden cambiar lo que hay, quieren detener el tiempo o volver a un pasado que les permitió veranear en Marbella, Mallorca, Cancún, Túnez, Eslovenia...
Quieren organizaciones sindicales y políticas que les garanticen que la vida va a ser como era antes, que sus puestos de trabajo no van a ser ocupados por inmigrantes a bajo precio, que sus productos no tengan que competir con las importaciones de otros productos fabricados con dumping...
Menos los especuladores y la gran empresa, son legión los ciudadanos afectados, pero sus muy comprensibles reclamaciones no son necesariamente de izquierdas.
Todo ello es perfectamente aplicable a España, donde lo que se conoce como "izquierda" y que pretende encabezar el presidente Zapatero está sobreviviendo ideológicamente gracias a convertir en sus señas de identidad, banderas como la ecología, el aborto, la Alianza de Civilizaciones, el sindicalismo tradicional o el laicismo.
Tienen razón Juan Carlos Escudier.