«El auto del magistrado Varela [en el «caso Garzón»] constituye una advertencia tajante a todo juez que pretende husmear en los crímenes del franquismo»Blog "Versión Libre", en el diario "Público", 08-04-2010
Marco Schwartz comienza afirmando que la intención del magistrado del Supremo, Luciano Varela, de sentar en el banquillo al juez Baltasar Garzón pasará a "la historia universal de la infamia".
Y obviando la filiación ideológica de Varela o el fondo del asunto, concluye:
«El auto del magistrado Varela constituye una advertencia tajante a todo juez que pretende husmear en los crímenes del franquismo».
La interpretación de Schwartz es una manipulación total. Este auto, como todos, es un recordatorio de que quien la hace, la debe pagar.
Como se ha explicado ya en numerosas ocasiones en Verdad-Mentira, en los «casos Garzón» gana el Estado de Derecho que no puede dejar impune delito alguno, con independencia de quien sea su posible autor.
Nadie, ni siquiera un magistrado de prestigio o un político de postín, puede estar en España por encima de la ley.
Si Garzón o cualquier otro juez son sospechosos de haber cometido una ilegalidad, la Justicia está obligada a investigar y a aclarar los hechos.
Lo importante no es el mensajero, o sea los querellantes, sino el mensaje, es decir lo denunciado. No se van a tranquilizar en el diario Público, pero las cosas son como son.