«Hay un cambio de discurso por parte del Gobierno [Zapatero]; hasta hace nada nos estaban diciendo que de abaratar el despido nada, y ahora empiezan a decir que sí»Programa "En días como hoy" de RNE, 13-04-2010
El Ministerio de Trabajo e Inmigración había entregado la víspera a los llamados agentes sociales su propuesta de reforma del mercado laboral.
El documento, articulado en torno a cinco puntos, lleva como meollo distintas fórmulas para abaratar el despido.Y Arsenio Escolar, que lleva muchos años en esto del periodismo y ha visto ya muchas cosas, aprovechó su presencia en la tertulia matinal de RNE para subrayar que no daba crédito a lo que estaba pasando:
«Hay un cambio de discurso por parte del Gobierno, hasta hace nada nos estaban diciendo que de abaratar el despido nada, y ahora empiezan a decir que sí. Y hay un cambio de discurso sorprendente".
Apuntó el director de 20 Minutos que quizá se trate de una concesión a la CEOE y que la patronal a cambio cederá en otros aspectos, pero dejó claro que no entendía los giros de Zapatero en la materia.
No es el único soprendido.
El presidente del Gobierno ha repetido por activa y por pasiva durante todo el curso de la crisis económica que nunca aceptaría el abaratamiento del despido.
También, por supuesto, en el Congreso de los Diputados, la sede de la soberanía nacional, donde todas las afirmaciones adquieren una mayor trascendencia y repercusión, tanto a nivel nacional como internacional.
El 18 de febrero de 2009, en plena sangría de parados, Zapatero insistía:
"No vamos a propiciar a apoyar ninguna reforma del mercado de trabajo que represente abaratar el despido, debilitar derechos de los trabajadores. Lo que queremos es fortalecer los derechos de los trabajadores en situación de desempleo".
Poco más de un año después, parece que aquellas palabras, como otras muchas, han pasado a un segundo plano, porque las decisiones que propone el Gobierno ante una reforma laboral van encaminadas precisamente a abaratar el despido. Por mucho que quiera encubrirlo.
No hace apenas nada, el 5 de febrero de 2010, tras reunirse en febrero pasado con los agentes sindicales, Zapatero aseguró:
«Tenemos que buscar una fórmula que fomente la contratación indefinida, incorporando las reformas que sean necesarias; hay un camino, pero tenemos que hacer el proceso de diálogo. Es posible sin reducir los derechos de los trabajadores».
Como afirma Arsenio Escolar, nada sospechoso de seguir las directrices de Rajoy, "hay un cambio de discurso sorprendente".