Justino Sinova, Periodista

Verdad

«Es una agitación [la protagonizada por el ex fiscal Villarejo, los artistas de la "ceja" y los sindicatos] que toma a Garzón como pretexto pero va mucho más allá»"Herrera en la Onda" de Onda Cero, 15-04-2010

Justino Sinova

Galería de Imágenes

Dos días, en la Universidad Complutense de Madrid, con el respaldo físico del rector Berzosa, la presencia del secretario de Estado Gaspar Zarrías y convocados por los sindicatos CC.00 y UGT, un millar de personas habían aplaudido a rabiar, llorado de emoción y gritado consignas a favor del juez Garzón, antes de acusar a los jueces del Tribunal Supremo de "torturadores" y de proclamar que la Justicia española está en manos de "los franquistas".

El ex fiscal Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, que empezó a ejercer como fiscal en tiempos de Franco y fue elevado de cargo cuando llegó Aznar a La Moncloa, afirmó sin pestañear que los magistrados del Tribunal Supremo han dado un golpe brutal a la democracia española "convirtiéndose en instrumento de expresión del fascismo español".

El tema coleaba y Carlos Herrera lo puso sobre el tapete, para que debatieran sus tertulianos.

Justino Sinova hizo el análisis más político del las alagaradas montadas en torno al llamado "caso Garzón", manifestandomanifestando su extrañeza ante silencios- "que hacen mucho ruido"-, como el del ministro de Justicia.

Francisco Caamaño, como el resto de los miembros del Gobierno Zapatero, no habían pronunciado a esas alturas ni una palabra en defensa del Tribunal Supremo.

Ese mismo día, aunque más tarde, el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, fue el primer en saltar al ruedo, limitándose a decir que que las críticas al Tribunal Supremo vertidas el martes antes por el ex fiscal Jiménez Villarejo exceden "notablemente lo razonable".

Justino Sinova lo tenía muy claro:

«Es una agitación que toma a Garzón como pretexto pero va mucho más allá. Está poniendo en cuestión la Transición, o sea, el sistema».

Insistió en que la izquierda quiere «poner todo eso patas arriba con la colaboración del Gobierno».

Como él explicó el mismo Sinova, la Transición fue una ruptura con el sistema anterior por vía de reforma y se hizo de acuerdo con la colaboración entre políticos del régimen anterior y de otros que estaban en contra.

«Y todo el mundo estaba muy contento con esa reforma. Que por cierto ha entusiasmado a muchos países que tenían el mismo problema y que ha sido ejemplo para ellos».

Quizá, para completar la explicación, Justino Sinova debería haber apuntado que desde el PSOE, aconsejados por los expertos eelectorales agrupados en torno al ministro José Blanco, son numerosos quienes creen que el "caso Garzón" puede servir a zapatero para tensar la situación y movilizar a la progresía, de cara a próximas elecciones.