El destino de un país es imprevisible, no hay un código que nos esté esperandoMagazine del diario La Vanguardia, 31-05-2009
La frase era de peso y muy en su estilo, el presidente Zapatero la soltó rotundo, solemne y parsimonioso al periodista de La Vanguardia que lo entrevistaba:
"Lo más interesante de la vida es que es imprevisible, igual que el destino de un país, no hay un código que nos esté esperando".
No es verdad que la vida de un país sea imprevisible, existen algunas señales en el contexto nacional e internacional que cualquier país del mundo ha de advertir y tomar en cuenta, especialmente en economía.
Grecia no lo ha hecho, nosotros estamos tiempo de hacerlo.
Es posible que en la vida personal un cierto grado de imprevisión sea saludable, pero en la vida de un país hay códigos que están esperando, signos que convierten en previsible el aparente azar del mundo económico. He aquí algunos ejemplos, sólo de 2010.
El 22 de Enero Thomas Mayer (economista jefe de Deutsche Bank), advierte que el euro puede romperse a causa de la situación de Grecia y otras economías frágiles como España.
El 3 de Febrero la Bolsa cayó casi un 6% (la mayor desde Noviembre de 2008) porque los mercados castigaron la deuda pública española, el mismo día en que Joaquín Almunia equipara a España con Portugal y Grecia al despedirse como Comisario de Asuntos Económicos de la UE.
El 4 de febrero publica El País que los mercados desconfían de España por el paro (20%), el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, el déficit público (11%) y una deuda que crece a toda velocidad.
El 29 de Abril, Standar&Poor´s rebaja la calificación de la deuda española y la coloca en perspectiva negativa.
El 1 de Mayo el Premio Nobel de Economía Paul Krugman afirma en su blog del New York Times que la economía española es un desastre, con una inmensa tasa de paro y que el problema de la eurozona no es Grecia sino España.
El 4 de Mayo el IBEX cae en España un 5,41% por los rumores acerca de una probable intervención del FMI en la economía española.
El código que rige la vida política y económica es el rigor, la credibilidad y la confianza, confianza de los ciudadanos en su Gobierno y credibilidad de los mercados y actores internacionales en el rigor y solvencia financieros del país.
Si no respetamos ese código entraremos en bancarrota y la intervención de la UE nos estará esperando, como a Grecia.
El destino previsible de España si sigue siendo Rodríguez Zapatero el Presidente del Gobierno.