Enric Sopena, Periodista

A medias

«Ningún político ha puesto a disposición de Fiscalía, Congreso y oposición los datos de su patrimonio»La Noria. Telecinco, 22-05-2010

Enric Sopena

Credibilidad1,3

Galería de Imágenes

El programa que presenta Jordi González trató en su debate político el llamado «caso Bono». Distintos medios, entre el que destaca La Gaceta, vienen publicando desde hace meses diversas informaciones sobre su patrimonio, estimado en seis millones de euros, y sobre distintas operaciones inmobiliarias que, cuanto menos, despiertan recelo.

El castellano-manchego atribuye estas noticias a una campaña de la extrema derecha. Y, precisamente, ésa fue la pregunta planteada sobre la mesa: ¿es Bono objetivo de una ofensiva de la derecha? Intervinieron Enric Sopena, Óscar López y Karmetxu Marín, por un lado, y Montserrat Nebrera, Isabel Durán y Alfonso Rojo, por otra.

Enric Sopena se convirtió en el gran defensor del presidente del Congreso de los Diputados. Abandonó su pose de hombre reflexivo para convertirse en un clon de María Antonia Iglesias, que se encuentra hospitalizada.

Fue el primero en tomar la palabra y prácticamente el único que no dejó hablar ni un instante. Interrumpió, apostilló las intervenciones de sus compañeros, gritó despreció los comentarios de los demás, calificó de mentira todo lo que no le era favorable al albaceteño.

Para el director de El Plural, José Bono ha hecho un gran ejercicio de transparencia:

«Ningún político ha puesto a disposición de Fiscalía, Congreso y oposición los datos de su patrimonio».

El máximo responsable de la Cámara Baja tiene otro record: ningún político ha recibido más periodistas en su vida en tan poco tiempo para contarles su versión. Les ha puesto papeles sobre la mesa y les ha epatado con muchos datos. Pero sólo a los de confianza, entre los que se encuentra Sopena, les da la documentación.

Es verdad que Bono fue a la Fiscalía y le entregó una documentación en la que faltaban inmuebles. Sólo le pasó los papeles a su entonces amigo Pedro J. Ramírez, quien al poco tiempo pudo comprobar que la mercancía estaba averiada. Es verdad que los papeles los ha eneseñado en la Junta de Portavoces, pero ha eludido las preguntas difíciles.

Si no tiene nada que ocultar porque no se ofrece a aclarar en público, en la Comisión del Diputado o en una rueda de prensa, las dudas que existen en torno a su patrimonio.

Como escribió Ignacio Escolar en Público, que tenga cuantiosas y valiosas propiedades «no significa que Bono haya robado. Son «pocos, pero también hay ricos honrados». Hay al menos un par de operaciones inmobiliarias bastante feas que Bono debería explicar. En primer lugar, el ático de 162 metros cuadrados que compró a uno de sus hijos en el «Madrid de los Austria» por 450.000 euros, «un chollo espectacular, incluso para las gangas que ha dejado el ladrillazo», según Escolar. Por otra parte, los dos áticos de una urbanización lujosa de Estepona que suman 267 metros cuadrados, valorados en casi un millón de euros, que permutó a Reyal Urbis por un viejo piso en Madrid.
También está por aclarar la decoración de dos viviendas regalada y pagada por la misma empresa inmobiliaria.