«La derecha lo presenta [la prohibición de rendición de honores al Santísimo] como una nueva ofensiva del diabólico Gobierno de Zapatero para destruir a España mediante la abolición de sus sanas y pías tradiciones»Blog «Versión libre». Público, 07-06-2010
El periodista colombiano, responsable de Opinión del periódico de Jaume Roures, asegura que la derecha «que presume de liberal y moderna sigue sin superar ciertos atavismos ideológicos olorosos a naftalina».
Explica que a normativa que prohíbe la rendición de honores del Ejército al Santísimo Sacramento «es una extensión del reglamento de 1984, que eliminó las exaltaciones de la institución castrense a imágenes religiosas».
Se hizo una excepción, según Marco Schwartz, «la presentación de armas y la interpretación del himno de España por parte de militares ante la custodia con la hostia consagrada». Lo que se ha hecho ahora «es suprimir dicha excepción y dar así un paso más hacia la aconfesionalidad del Estado que consagra la Constitución».
La frase de Marco Schwartz no es fidedigna a la realidad. La aconfesionalidad del Estado, que nadie pone en duda y que está más que consolidada, no supone el desprecio de tradiciones religiosas enraizadas en la cultura religiosa.
El Gobierno socialista que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero tiene otra pretensión más allá de lo que establece la Constitución: convertir a España en un estado laico. Esa transformación supone la desaparición de toda costumbre, tradición o creencia que huela a católica.