«La madre de todos los fallos fue aceptar esa idea de que bajar impuestos es de izquierdas»Blog «La trinchera digital», 26-06-2010
El joven subdirector del periódico de Roures sigue desconcertado con las medidas de ajuste del Gobierno socialista y, por tanto, con el giro copernicano del presidente del Gobierno. Está de acuerdo con quienes aseguran que Zapatero no ha tenido más remedio, dadas las circunstancias. Sin embargo, como siempre, aporta su tesis original:
«Puede que, con la crisis en su esplendor y en medio de fuertes ataques especulativos de los mercados contra España, Zapatero no tuviera otra salida. Pero el problema es previo. El gran error fue permitir el deterioro fiscal de las arcas públicas. Un deterioro que no se ha producido por el Plan E, como repite con una demagogia simplista el PP, sino por causas objetivas como la crisis del ladrillo y por decisiones políticas como eliminar el Impuesto sobre el Patrimonio o ayudar con un cheque-bebé a todos los padres por igual con independencia de su nivel de ingresos».
A continuación, pone el broche con una frase de esas que merecen ser cinceladas:
«La madre de todos los fallos fue aceptar esa idea de que bajar impuestos es de izquierdas».
Claró, en la slíneas posteriores, da su lección particular:
«Lo que es de izquierdas es lograr que paguen más los que más tienen, luchar con todos los medios posibles contra el fraude fiscal y hacer pedagogía de los impuestos como la gran herramienta para reducir las desigualdades sociales».
Las consideraciones del periodista gallego rebosan demagogia. Lo fácil es decir que paguen los ricos, que tienen a su alcance una serie de mecanismo que les permite reducir sus tributos. Tampoco el Gobierno se está mostrado muy eficaz en el combate contra el fraude fiscal. Lo fácil es «pillar» esos autónomos que hacen facturas sin IVA
Hemos llegado a esta situación porque Zapatero no ha hecho nada en política económica, ni en época de vacas flacas, ni tampoco en época de vacas gordas. Si hubiera llevado a cabo las reformas estructurales en su momentos y si hubiera aplicado criterios de austeridad en su gasto, otro gallo nos estaría cantando ahora.