«El PP, siempre tan defensor de los valores de la ley del estado frente a las tentaciones soberanistas, se da el lujo de declararse en rebeldía contra una ley del Estado [la del aborto]»El Plural, 06-07-2010
Carlos Carnicero escribió en su sección El zumbido, de El Plural, un artículo titulado El PP se batasuniza. Sin ningún reparo, comparó la actitud de una comunidad autónoma gobernada por el PP, la de Murcia «con la más criticables tradiciones de los gobiernos del PNV, que en determinados momentos han amenazado con la insumisión ante leyes que son de obligado cumplimiento en todo el territorio de España».
El veterano periodista aseguraba:
Termina haciendo un recordatorio:
«La hipocresía del PP sólo es comparable con su irresponsabilidad. Sólo habría que recordarles que la interrupción del embarazo no es obligatoria para nadie, pero si lo es el cumplimiento de la ley».
¿Quién del PP ha llamado a la insumisión contra la Ley del Aborto? La izquierda apunta al presidente de la Comunidad de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, quien aseguró:
«De momento no hay razones para acatar la Ley de Salud Sexual e Interrupción Voluntaria del Embarazo porque aún no se ha resuelto todo y no hay sentencia en firme».
Puede ser discutible la tesis de Valcácel, pero, desde luego, no está llamando a una rebelión ni cosa que se le parezca. El presidente murciano mantiene que dado que se ha recurrido al Tribunal Constitucional y que su aplicación puede dar lugar a hechos irreversibles, lo más sensato sería suspender cautelarmente su aplicación hasta que haya una sentencia firme.
El caso navarro es diferente. El Gobierno foral defiende a capa y espada la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios y mantiene que si ninguno, como está ocurriendo, quiere practicar abortos, pues se desvían los casos a otras comunidades.
Las palabras de Valcárcel pueden ser más o menos acertadas, pero de «batasunización», como dice Carnicero, nada de nada.