«La sociedad civil promueve campeones de eficacia mientras el Estado y su clase dirigente tiene síntomas de esclerosis múltiple»El Periódico de Cataluña, 27-07-2010
El veterano periodista escribe un artículo titulado A propósito de la España real, en el que contrapone el talento, el trabajo, la eficacia y la imaginación de muchos españoles, anónimos y famosos.
Mientras los ciudadanos están enfrascados en sus trabajos, investigaciones, iniciativas emprendedoras o competiciones deportivas, los políticos se enzarzan en debates identitarios «propios del siglo XIX».
Carlos Carnicero lo tiene muy claro:
Precisamente, esos síntomas de los que habla explican el divorcio entre los dirigentes y los electores. Los españoles no se sienten atendidos por sus políticos, que se dedican a discutir sobre el sexo de los ángeles, mientras los problemas se amontanonan sin que nadie trate de resolverlos.
España tiene materia prima, pero falta una clase dirigente que ayude a encauzarla y a rentabilizarla para todo el país.