«Estamos ante un innecesario acto de tensión (la prohibición de las corridas de toros), a partir de una cuestión bastante tangencial si consideramos cuáles son hoy los más acuciantes problemas ciudadanos»La Vanguardia, 29-07-2010
El director de La Vanguardia escribía en su breve comentario diario un artículo titulado Demasiada demagogia. Antich cree que «ni Catalunya tenía una responsabilidad con la civilización como se dijo ayer [28 de julio de 2010] de manera muy grandilocuente desde la tribuna del Parlament, ni por el contrario la prohibición de las corridas de toros en el Principat -a partir del 2012- aprobada en la Cámara catalana es una afrenta a la unidad de España».
La situación es, según el periodista, mucho más sencilla:
Efectivamente, Cataluña no está, precisamente, en su mejor momento para dedicarse a estas cuestiones menores.
Este debate está sirviendo «para ocultar la ausencia de respuesta ante la falta de liquidez del sistema financiero, la demora en los pagos de las administraciones, la fragilidad de las cuentas de la Generalitat, las carencias del sistema educativo catalán -como se ve año tras año en el informe PISA- y así muchas otras cosas».