«José Montilla procura no dar nunca una puntada sin hilo»El Plural, 01-09-2010
Enric Sopena estrenó el mes de septiembre con un artículo titulado A favor de España y del catalanismo. Más que un análisis o una reflexión sobre la actualidad política catalana, es un panegírico del presidente de la Generalitat de Catalunya, José Montilla, institución y político a los que El Plural les debe mucho.
El director de este medio «on line» es fiel a ese refrán de que «es de bien nacido ser agradecido». Asegura que el president «actúa a la chita callando y elude, siempre que puede, el enojoso zumbido de las divagaciones estériles que algunos políticos utilizan a veces como cortina de humo».
Preparado el terreno, llega la conclusión:
Y continúa con una explicación típica de Sopena:
«Cuando los partidos catalanes y casi todos los periodistas daban ya por hecho que las elecciones autonómicas se celebrarían el 24 de octubre, Montilla -sin apenas abrir la boca- dio ayer la sorpresa».
Remata en el siguiente párrafo:
«Lo más probable, pues, es que los comicios tengan lugar el 28 de noviembre, aunque aún podrían legalmente irse un poco más lejos y adentrarse en el mes de diciembre. ¿Por qué ha de renunciar Montilla a batallar hasta el final? No hay ninguna razón de peso para no intentar el triunfo o para reducir al máximo la debacle. Al fin y al cabo -y en la peor de las hipótesis-, de perdidos, al río».
La tesis de fondo del periodista es falsa. Ganar tiempo no es señal de inteligencia ni muestra de gran estratega político. Está en los libros. Lo han hecho miles de políticos a lo largo de la historia. Lo está haciendo Zapatero. Y es normal que lo haga Montilla. Espera que con el paso del tiempo mejore la economía y, por tanto, las expectativas electorales.
No dudamos de que José Montilla no dé puntada sin hilo, pero también es cierto que no da puntada sin el visto bueno de sus socios del Tripartito.