José García Abad, Periodista

Mentira

«La demonización de los sindicatos que se está produciendo empieza a presentar signos de una visceralidad lamentable y una reiteración sospechosa»El Plural, 14-09-2010

José García Abad

Credibilidad6,7

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El director de El Siglo sale en defensa de las centrales sindicales. Cree que existe una cruzada contra ellos que está en alza. Asegura acertadamente que los sindicatos, las patronales y otras organizaciones sociales «son necesarios porque son un eficaz elemento de integración social; porque encauzan y articulan instancias de negociación civilizando la solución de conflictos. Si no existieran habría que inventarlos».

Seguidamente, trata de justificar la existencia de un plantel de sindicalistas liberados muy grande:

«Ya no estamos en la época de las cajas de resistencia y de las represalias empresariales y gubernamentales. Ya hemos olvidado aquellos tiempos en los que, por ejemplo, el único liberado de UGT, era Pablo Iglesias, su fundador».

Indica que actualmente «sería inconcebible que un sindicato o un partido trabajara sin empleados; cumplir con sus obligaciones de representación de intereses o de ideas exige, obviamente, cierta infraestructura».

Y, en este contexto, enfatiza:

«La demonización de los sindicatos que se está produciendo empieza a presentar signos de una visceralidad lamentable y una reiteración sospechosa».

Efectivamente, las centrales sindicales no están pasando un buen momento. Tampoco los partidos político. Tantos unos como otros atraviesan una crisis de credibilidad grande. Una crisis que estaba soterrada desde hace mucho tiempo y que ha salido a la luz ahora, a raíz de la recesión económica.

Claro que estas organizaciones necesitan una infraestructura, pero ¿tanta como tienen? ¿Son necesarios tantos edificios, coches, empleados...? Además, son los propios lideres sindicales los que están radicalizando a la sociedad contra ellos.

Su tibieza ante los parados; su genial idea de convocar en un día laborable a media mañana a 20.000 delegados sindicales... enfada, encoleriza a una sociedad que lo está pasando muy mal.