«Ante la perspectiva de un éxito sindical, el gobierno de Aguirre se ha negado a pactar servicios mínimos»Blog «Fuego amigo». Público, 24-09-2010
Manuel Saco se mostraba en su comentario de ese día muy contento con el acuerdo histórico entre el Gobierno y sindicatos sobre los servicios mínimos para la Huelga General del 29 de septiembre.
« (...) Hay que agradecer a los sindicatos su paciencia, su tozudez y las horas invertidas para pactar, no ya unos servicios mínimos sensatos, sino para asegurar una jornada de huelga libre de enfrentamientos y tensiones innecesarias».
Sin embargo, Saco, siempre tan crítico y mordaz con el principal partido de la oposición, cree que los de Rajoy tienen otras intenciones:
Y concluye que «así, el marrón de los posibles disturbios se lo cargarán a la cuenta de ZP. Todo por la patria».
La visión de Saco es bastante sesgada. Una de las claves del éxito de la huelga general es parar Madrid. Si el Metro y los autobuses funcionan, ese objetivo será muy difícil de alcanzar para los sindicalistas.
Un fracaso de la huelga beneficia fundamentalmente a Zapatero. Además, tal y como están las cosas hoy en día, con unos sindicatos cuyo prestigio está por los suelos, unos incidentes irían, sin duda, a engrosar su debe.