«Rajoy pertenece a una escuela de magia distinta a la de Zapatero, y si éste conquistaba al respetable sacando conejos de la chistera, el gallego gana mucho cuando se esfuma del escenario»Blog «Tierra de nadie». Público, 12-10-2010
Escudier escribe en su blog un comentario ingenioso y curioso. Apunta al líder del principal partido de la oposición como «un alumno aventajado del ‘Instituto Pierre Menard', la novela de Roberto Moretti ambientada en un colegio en el que se enseñaba a decir que no a más de mil propuestas, algunas de ellas irresistibles».
En este sentido, añade:
«Los asesores de Rajoy se han reafirmado en su creencia de que lo mejor que puede hacer el líder del PP en estos momentos es pasar desapercibido y evitar salir de su despacho, ya que han demostrado empíricamente que sus desapariciones son electoralmente muy rentables».
Escudier mantiene que «gracias a esa inconmovible actitud, el PP supera ya en 13,4 puntos en intención de voto al PSOE de Zapatero quien, a diferencia suya, viene diciendo que sí, pero a quien no debe».
El periodista remata:
Los expertos electorales suelen repetir una máxima: las elecciones no se ganan, sino que se pierden.
Precisamente, una encuesta de Público, recogida en este periódico el día anterior, indicaba que el PP superaba al PSOE en más de un 13 por ciento, a pesar de que no sólo no había incrementado sus apoyos, sino que los había reducido en unas décimas. Ahora bien, los socialistas podrían perder más de 14 puntos.
En 1982, no ganó el PSOE, sino que perdió catastróficamente un partido, al UCD, que había tenido todo el poder en sus manos y que se había disuelto como un azucarillo.
En 1996 no ganó Aznar. Perdió Felipe González como consecuencia de su desgaste, la corrupción, los GAL... En 2000, Aznar no obtuvo la mayoría absoluta, sino que se la puso en bandeja el entoces candidato del PSOE, Joaquín Almunia, con su política errática y su coalición con IU.
Y en 2004 no ganó Zapatero, sino que perdió Aznar, y eso que no se presentaba, por su mala y arrogante gestión de los terribles atentados del 11-M.