Juan Carlos Escudier, Periodista

Mentira

«Debe de ser costumbre que los presidentes que nos tocan en suerte hagan la guerra por su cuenta. De la guerra sucia de González contra ETA pasamos a la guerra ilegal de Aznar en Irak» Blog «Tierra de Nadie». Público, 09-11-2010

Juan Carlos Escudier

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Juan Carlos Escudier no dejó pasar por encima las larguísimas declaraciones de Felipe González a Juan José Millas, publicadas en El País dos días antes, en las que reconoce que sabía más de la llamada guerra sucia contra ETA de lo que publicaban los periódicos.

En un comentario en su blog «Tierra de Nadie», el ex periodista de El Mundo escribía:

«Lo de creerse por encima del bien y del mal, sobre todo de esto último, es un síndrome que suele afectar a los estadistas y a los jarrones chinos, que como todo el mundo sabe vienen a ser la misma cosa».

Tras esta breve introducción, añade:

«La advertencia es muy útil si lo que se quiere es entender por qué quince años después de abandonar el poder Felipe González asume que la guerra sucia contra ETA no le era ajena ni a él ni a su ministro del Interior, José Barrionuevo, sino que, por el contrario, decidir sobre ella formaba parte de sus responsabilidades cotidianas en el Gobierno».

Seguidamente, extrae su conclusión, pero no sin sacar a colación a José María Aznar:

«Debe de ser costumbre que los presidentes que nos tocan en suerte hagan la guerra por su cuenta. De la guerra sucia de González contra ETA pasamos a la guerra ilegal de Aznar en Irak».

Pero no hay motivos para el pesimismo, según él, porque «nuestra único consuelo es que tenemos una democracia fuerte, ya que ha sobrevivido a ambos personajes. La que ahora libra Zapatero contra el déficit se antoja la menos repulsiva de las tres».

Hay notables diferencias entre la guerra sucia contra y la de Irak. ¿Quién declara la primera? Ya sabemos que la de Irak la declara George W. Bus y que Aznar, en una decisión de política exterior, equivocada para muchos expertos, analistas e incluso dirigentes del PP, decidió apoyarla.

Pero, además, a estas alturas no se puede decir que la guerra de Irak fuera ilegal. El propio Gobierno Zapatero elaboró un decreto en 2004, firmado por siete ministros, «en el que se asegura que la intervención en Irak de 2003 estaba avalada por tres resoluciones de la ONU; y la guerra del Golfo de 1990, no».