Manuel Saco, Periodista

Mentira

Manuel Saco: «Lo de Telemadrid ha alcanzado la categoría de sublime, un basurero intelectual donde el machismo o la apología de la pederastia se desayunan a diario con la propaganda del Tea Party, sin solución de continuidad» Blog «Fuego Amigo». Público, 18-11-2010

Manuel Saco

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El título era muy explícito: «El catador de vaginas». Debajo, Manuel Saco escribió un comentario sobre los deplorables comentarios realizados por el colaborador catalán de El Mundo Salvador Sostres en el intermedio del programa «Alto y Claro» de Telemadrid, que presenta y dirige Isabel San Sebastián.

En ese descanso, Isabel San Sebastián hablaba con el control sobre las inserciones publicitarias que quedaban pendientes: un anuncio de la Lotería de Navidad o un video sobre un desfile de «Victoria Secret».

Sostres, con tono jocoso, se mostró partidario de esta última alternativa siempre que se pudiera comentar. Y, a partir de ese momento, se convirtió en un torrente de disparates, ante el estupor de Isabel San Sebastián y las carcajadas de Alfonso Ussía.

«No me gustan las señoras espantosas que llevan la rompa interior sin combinar. Además, son muy mayores. A mí me gustan las chicas jóvenes de 17, 18 años, 19, que es ahí donde está la tensión de la carne de ese punto mágico».

Saco no deja pasar por alto esta «conversación privada», en palabras de Sostres, que es un auténtico escándalo:

«Lo de Telemadrid ha alcanzado la categoría de sublime, un basurero intelectual donde el machismo o la apología de la pederastia se desayunan a diario con la propaganda del Tea Party, sin solución de continuidad».

Y agrega:

«Gracias a esta televisión sabemos, por ejemplo, que a un tertuliano, un tal Sostres, le gustan ‘esas vaginas que aún no huelen a ácido úrico, que están limpias'. ¡Tenemos un catador de vaginas en la televisión pública madrileña, compitiendo con un escritor que cata japonesas menores de edad!».

Es absolutamente falso que en Telemadrid se haga apología de la pederastía. Es cierto que dos colaboradores de esta televisión pública la han hecho. Uno, Fernando Sánchez Dragó, en un libro, y el otro, en un estudio de Telemadrid cuando no estaba en antena.

Recordemos que se trata de una grabación que se realiza sin que los contertulios sean conscientes de que las cámaras seguían funcionando, y que fue filtrada por algún trabajador.

Aunque sea discutible el método de obtención de las imágenes, lo importante es el execrable contenido, que debería llevar a los responsables de Telemadrid a tomar medidas. La imagen de Telemadrid, sin comérselo ni bebérselo, ha sido más dañada aún.

Primero fue lo de las niñas japonesas de Sánchez Dragó y, ahora, son las teorías sexuales de este periodista catalán, que casi siempre está suscrito a la polémica.