«El balance de estas elecciones [las catalanas del 28 de noviembre] ratifica que la izquierda cotiza a la baja en la bolsa de la opinión pública, debido a estos tiempos de crisis desatada»El Plural, 29-11-2010
El director de El Plural, que mostró públicamente su apoyo al candidato socialista, José Montilla, en las vísperas del 28-N, hizo un amplio análisis de los resultados que arrojaron por las urnas.
«Más de 23 años de nacionalismo ‘made in CiU' nos contemplan y ahora vuelve». Así se titulaba el artículo que escribió al día siguiente de los comicios. En primer lugar, resalta que el aumento de la participación no ha favorecido al PSC, como sugerían las encuestas.
«Todo tiende a indicar exactamente lo contrario. Robusteció a CiU, al PP e incluso al partido que se montó Joan Laporta. Es decir, que podría decirse en honor a la verdad que contribuyó a humillar a los socialistas catalanes».
Seguidamente, Enric Sopena, entra de lleno a explicar el porque de este nuevo mapa electoral:
El ex director de Informativos de TVE asegura que «no se trata de una coartada para justificar la sonada derrota del PSC, pero sí para entender algo de lo que ha sucedido y que, por otra parte, se veía venir».
Es más, cree que este descalabro es sólo un aperitivo de los que vendrán en mayo (elecciones municipales y autonómicas):
«En Cataluña peligra para el PSC, sobre todo, la ciudad de Barcelona. Es posible que el alcalde elegido sea Xavier Trías, un veterano dirigente de CiU».
Sin duda alguna, la crisis económica, que siempre lleva el apellido de internacional si hablan de ella los socialistas o sus afines, no sólo está perjudicando a la izquierda, sino al que gobierna con independencia de su espectro ideológico. También le afectó a Merkel en las últimas elecciones regionales alemanas.
Pero hay más factores que han influido en la derrota de José Montilla: la incapacidad de Zapatero y de su Gobierno para salir de la crisis de Gobierno; la mala gestión del tripartito que encabezaba el cordobés; el reino de taifas en que se había convertido el Govern; la conversión al nacionalismo de Montilla...
Por tanto, Sopena tiene cierta razón, pero una razón muy limitada. Los factores son muchos e, incluso, el que da es inexacto.