«[Cristo] tuvo en vida como una de sus mujeres preferidas a una puta llamada María de Magdala»Blog «Fuego Amigo». Público, 04-01-2011
A Manuel Saco no le gustó nada el encuentro con las familias que se celebró el segundo día del nuevo año en la plaza Colón de Madrid, convocados por «el jefe de los solteros de la Conferencia Episcopal Española, secundado por otros 50 obispos solteros y una nube de monjas vírgenes (es un suponer) también solteras, aunque casadas por poderes con alguien inexistente».
El veterano comentarista del periódico de Roures se muestra reiteradamente como un enemigo de la Iglesia Católica y un manipulador de su doctrina e historia. Bastan estos párrafos para confirmarlo:
«[Cristo] tuvo en vida como una de sus mujeres preferidas a una puta llamada María de Magdala».
O el siguiente:
«Así que, dejando a un lado la afición del hijo por las putas (las únicas con sentido común en esta historia) que le distraían del matrimonio, se supone que al menos sus padres sí serían un modelo de familia cristiana ¡antes de Cristo!, lo que ya de por sí es una rareza».
O este otro:
«Una familia en la que el padre putativo (PP) no le tocó un pelo a su esposa, la madre del hijo del Espíritu Santo, en lo que duró el matrimonio, y cuyo único hijo fue concebido por un extraterrestre que decía ser la segunda persona del singular dios que la preñó travestido de paloma».
No serían necesarios los comentarios para demostrar que su aseveración es falsa de cabo a rabo.
La relación de Jesús con María de Magdalena, «de la que habían salido siete demonios», según San Lucas, es una muestra más de la infinita Caridad del Hijo de Dios hecho hombre. En su corazón cabían pecadores y santos. Los libros del Nuevo Testamento están llenos de ejemplos en esta línea.
María de Magdala fue una mujer que amó a Jesús y que estuvo cerca de él hasta que expiró. Jesús, por su parte, quiso ponerla como ejemplo de cristiana arrepentida que siempre tiene el amparo de Dios por muy pecadora que sea o haya sido.