«[La traducción simultánea del Senado] es una concesión a los nacionalismos y éstos no conceden nada a cambio»«Herrera en la Onda». Onda Cero, 19-01-2011
La puesta en marcha de la traducción simultánea de las lenguas autonómicas en el Senado condicionó indudablemente las tertulias radiofónicas de esa mañana. En la del programa que presenta Carlos Herrera en Onda Cero no fue una excepción.
Ese día se sentaban en torno a la mesa de la emisora de Planeta Amando de Miguel, Joaquín Leguina, José Antonio Vera y Ángel Expósito. Todos coincidieron en calificar el hecho de «ridículo» y «despilfarro».
Tanto el director de Publicaciones de La Razón como el ex director de ABC hicieron hincapié en la «ridiculez» y en el «despilfarro», 12.000 euros cada día que se utilice, de esta manifestación de la pluralidad española, en palbras del presidente Zapatero.
En cambio, el sociólogo zamorano puso el énfasis en otro aspecto:
«No es un problema de dinero, sino un símbolo que me parece disparatado, y la expresión de una oligarquía que tiene sus normas distintas a las normas de la sociedad».
En esta misma línea, aunque de una forma más directa se expresó Joaquín Leguina:
«Es una concesión a los nacionalismos y éstos no conceden nada a cambio».
La aseveración del ex presidente de la Comunidad de Madrid es acertadísima. Los «pinganillos» en el Senado es una conquista más de esos partidos nacionalistas, entre los que sobresalen CiU y PNV, que aprovechan la mínima oportunidad para hacerse más presentes.
Es un avance de los partidos nacionalistas e independentistas, que son insaciables. Ya están pidiendo lo mismo para el Congreso de los Diputados. El PSOE, de momento, se opone, como ocurrió en un primer momento en la Cámara Alta.
Todo dependerá, claro, de las necesidades que el partido gobernante, lease Zapatero, tenga de sus diputados para seguir sobreviviendo en el poder.