«La pregunta que se hace el zapaterismo hoy es: ¿hemos hecho este viaje para acabar volviendo a Rubalcaba?»Programa La Brújula, Onda Cero, 22-02-2011
El vicedirector de El Mundo, Casimiro García Abadillo, lanzó en el programa La Brújula, en Onda Cero, una reflexión sobre la verdadera preocupación de los afines a José Luis Rodríguez Zapatero y que no es otra que el posible liderazgo del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, como posible sustituto en los carteles electorales en 2012.
A juicio de Abadillo: "La pregunta que se hace el zapaterismo hoy es: ¿hemos hecho este viaje para acabar volviendo a Rubalcaba?".
Sin embargo, a pesar de la reflexión del periodista de El Mundo, lo cierto es que no está nada claro el futuro del titular de Interior, que ya no es el único en la competencia presidencial.
Hay otras opciones dispuestas a lanzarse a la carrera sucesoria de Zapatero y una de esas posibilidades viene encarnada en la ministra de Defensa, Carme Chacón, que no ha tenido reparos en postularse como candidata.
Sus palabras en relación a que España está preparada para tener una presidenta y catalana -Chacón opta ya abiertamente a suceder a Zapatero y frena la carrera de Rubalcaba- son todo un órdago a la grande y prometen nuevas peleas entre los zapateristas, la vieja guardia, encarnada ahora por Rubalcaba, y la vía que puede suponer Carme Chacón.
Además, los últimos acontecimientos relacionados con el chivatazo del caso Faisán están poniendo al titular de Interior a los pies de los caballos -A los Rubalcaba boys se les congela la sonrisa- y parece perder opciones como futurible a encabezar el proyecto del PSOE de cara a 2012.
Tampoco hay que obviar otro hecho fundamental. Y es que las encuestas comparativas sobre quien sacaría mejores resultados frente al líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, daban una derrota menos dolorosa a Rubalcaba que si el elegido fuese Zapatero, pero todas fueron hechas antes de todas las novedades relacionadas con el caso Faisán -Rajoy gana por 'goleada' tanto a Zapatero como a Rubalcaba-.
Ahora, si se hiciese una nueva prospección demoscópica, la diferencia entre Rubalcaba y Zapatero quedaría reducida.