«A 110 kilómetros por hora es difícil mantenerse despierto en el coche. De un icono social [Fernando Alonso] con tan buena cabeza espero un mínimo de enjundia en el argumento»La Razón, 02-03-2011
El periodista Carlos Alsina escribe en La Razón -Recalculando- sobre la frase expresada por el piloto de Fórmula 1, Fernando Alonso, quien mostró sus dudas sobre la idoneidad de conducir a 110 kilómetros a la hora como máximo porque se podría sufrir un ataque de aburrimiento o de sueño.
Dice Alsina que:
A 110 kilómetros por hora es difícil mantenerse despierto en el coche. De un icono social con tan buena cabeza espero un mínimo de enjundia en el argumento. Doy por hecho que a doscientos por hora no te quedan más narices que andar despierto, pero ¿a 110 te sobas y a 120 te concentras? Ahora va a resultar que rebajar la velocidad máxima es como poner a los conductores a contar ovejas.
Insiste el columnista de La Razón que:
Que nadie se extrañe si amanecen las autovías colmadas de siniestros porque los aburridos automovilistas, narcotizados por Sebastián, nos quedamos todos como un cesto. De Alonso esperaba más. Del gobierno, ni les cuento.
Y es que Carlos Alsina no duda en pasar de la crítica a la frase más o menos anecdótica del piloto de Ferrari a la ocurrencia general del Ejecutivo:
Lo que el dream team de los ministros comunicadores tiene aún que explicarnos no es que yendo a 110 consumes menos que a 120 (por esa regla de tres, todos a noventa) sino por qué considera imprescindible obligarnos a los automovilistas a ahorrar gasolina queramos o no queramos hacerlo. Instalar en casa bombillas de bajo consumo es una opción que, como tal, se deja en manos del consumidor que decide: si quieres ahorras y si no, no. ¿Por qué la imposición y por qué la urgencia?
La afirmación del periodista se ajusta a lo que muchas víctimas de accidentes de tráfico habían venido reclamando desde hace tiempo -Asociaciones de víctimas de accidentes aplauden la reducción del límite de velocidad a 110 km/h-. La asociación Prevención de Accidentes de Tráfico (PAT) y la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA han aplaudido las decisión del Gobierno de reducir de manera transitoria la velocidad en autopistas y autovías de 120 km/h a 110 km/h y han señalado que, si se demuestra que los accidentes se reducen, pedirán que el cambio sea definitivo.
Por tanto, la sentencia ofrecida por Carlos Alsina merece ser calificada como de verdad, por mucho que Fernando Alonso esté acostumbrado a correr a velocidades supersónicas. Además, sin olvidar que lo hace en un circuito, pero en la carretera no está solo.