César Vidal, Director de Es la Noche de César, esRadio

Verdad

«En horas veinticuatro, los socialistas –y los que les bailan el agua– pueden pasar del Golfo a ser unos verdaderos golfos»La Razón, 03-03-2011

César Vidal

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El periodista César Vidal argumenta en La Razón -Del Golfo a los golfos- que, ahora que se cumple el vigésimo aniversario de la primera Guerra del Golfo Pérsico, el PSOE vuelve a esa especie de doble vara de medir a la hora de dar carta de legalidad a un conflicto armado. Todo se basa en si está en el poder o en la oposición. En el segundo escenario, se opondría con meridiana claridad.

Vidal expone lo siguiente:

En el curso de aquel conflicto contra Saddam Hussein, Felipe González permitió que la aviación norteamericana utilizara las bases españolas para bombardear Irak, envió a soldados de reemplazo a zona de guerra ocultándolo a los ciudadanos españoles e incluso organizó una charlotada en la que Narcís Serra -entonces pésimo ministro de defensa aunque menos dañino que cuando ha dirigido Catalunya Caixa- estuvo a punto por sus pies planos de caerse al mar y ahogarse.

Añade el articulista que:

De aquella intervención en una guerra contra Saddam Hussein sólo se salvó Marta Sánchez cantando «Soldados del amor» en las fragatas y el PP apoyando responsablemente a un gobierno que no hizo ni caso a los del «No a la guerra» comandados a la sazón por Julio Anguita. La actuación de Felipe González -aunque contara con el respaldo de la práctica totalidad del arco parlamentario- no fue todo lo pulcra que hubiera sido de desear y por ello no es de extrañar que, años después, seis ministros socialistas -incluidos María Teresa Fernández de la Vega y José Bono- firmaran un documento oficial en el que reconocían que la intervención del gobierno español en esa guerra había sido un acto ilegal.

César Vidal constata que:

Diversos mandatarios socialistas han insistido en que volvamos a repetir con Libia el comportamiento que se tuvo con Kosovo cuando, sin mandato de la ONU, una fuerza de intervención extranjera bombardeó la zona.

Pero al mismo tiempo critica que:

Sin embargo, que lo esgriman los mismos socialistas que capitalizaron el «No a la guerra» con los titiricejas y el grupo mediático fácilmente reconocible de palanganeros constituye uno de los ejemplos de hipocresía más clamorosos de la Historia de España. El PSOE ha sido favorable o contrario a la intervención militar no de acuerdo con unos principios morales. Cuando gobierna, es partidario y cuando está en la oposición utiliza los hechos para socavar al gobierno. En horas veinticuatro, los socialistas -y los que les bailan el agua- pueden pasar del Golfo a ser unos verdaderos golfos.

Los hechos respaldan las afirmaciones de César Vidal sobre esa doble moral del PSOE en torno a su valoración sobre la idoneidad y legalidad de los conflictor armados. Juan Fernandez Krohn, en Periodista Digital -Libia: ¡no a la intervención de la OTAN!- apunta que:

Los socialistas se opusieron airadamente a la participación de España a una fuerza internacional liderada por los Estados Unidos y ahora en cambio no parecen hacer ascos a la intervención unilateral norteamericana que se esta cociendo en aguas del Mediterráneo.

O mejor aún, varios ministros del PSOE reconocieron en 2009 que la guerra de 1991, la primera Guerra del Golfo, fue ilegal, mientras que la segunda gozó de plena legalidad -La guerra de Irak fue legal y la del Golfo ilegal, según el Gobierno Zapatero -