«Ningún hecho queda inalterado después de haber sido difundido como noticia» El País, 29-03-2011
El periodista Miguel Ángel Aguilar bosqueja en El País -Pleno en la enfermería- que los principales líderes europeos están sufriendo un desgaste acreditado en su gestión y, en aquellos lugares donde hay procesos electorales en marcha, los políticos del mismo signo que su líder nacional están recibiendo duros varapalos. En cuanto al caso concreto de España, el columnista entiende que también el proceso de retroceso le toca al presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, pero aún se especula mucho sobre su marcha.
Escribe Aguilar que:
Los líderes europeos se encuentran bajo mínimos y están siendo retirados por las asistencias a la enfermería de la plaza. El primer ministro portugués, José Sócrates, perdió el pasado miércoles, día 23, la votación en el Parlamento de Lisboa sobre su plan de ajuste y hubo de dimitir. La canciller de Alemania, Angela Merkel, perdía el domingo a manos de los Verdes el feudo democristiano de Baden-Würtemberg donde gobernaban ininterrumpidamente desde 1953. Ese mismo día el partido del presidente francés, Nicolás Sarkozy, la Unión por un Movimiento Popular (UPM), veía nublarse el horizonte de su reelección tras la victoria de los socialistas en las cantonales.
Pero hay más casos:
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, comparecía ayer ante los magistrados del Tribunal de Milán, acusado de apropiación indebida y fraude fiscal. El primer ministro británico, David Cameron, cae en picado como demuestran las graves manifestaciones de Londres. En Bélgica llevan 300 días sin primer ministro, después de los 147 que duró en el puesto Yves Leterme.
En cuanto al ejemplo español, el periodista de Prisa expone que:
Aquí, nuestro presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, se ata al mástil del cumplimiento de lo que entiende ser sus deberes y adopta la imagen del ecce homo, sin remontar tampoco en las encuestas, mientras sigue pendiente de encontrar el momento idóneo para anunciar que como todos sabemos no será candidato a la reelección en las generales de 2012. En La Moncloa, el sábado pasado, cuando estaba reunido con los 40 empresarios más destacados del país, acaba de decirle nada menos que Emilio Botín, presidente de Banco Santander, que aplace la cuestión sucesoria, que el campo no está para ferias de relevos, y que se centre en las medidas necesarias para salir de la situación económica en que nos encontramos.
Y sentencia que:
En todo caso, sabemos que en física cuántica ninguna magnitud permanece igual a sí misma después de haber sido medida. Y también sucede con la información, donde ningún hecho queda inalterado después de haber sido difundido como noticia. Está fuera de discusión que el presidente Zapatero ha decidido renunciar a encabezar las listas electorales de 2012, pero sólo el día en que haya una constancia oficial el hecho empezará a destilar sus efectos conforme a una mecánica imparable. Por eso se mantiene una ambigüedad tan controlada y fingida como funcional.
El comentario de Miguel Ángel Aguilar es cierto. El debate sucesorio en España lleva demasiado tiempo abierto y todo el mundo da por hecho que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no se presentará a las elecciones de 2012. Pero, de momento, el hecho de su marcha no es, ni mucho menos, una foto fija.
Quienes juegan a prestidigitadores pueden ver como sus predicciones se cumplirán más tarde de lo previsto. El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, reclamó al propio jefe del Ejecutivo español que aplace su anuncio de no presentarse a los próximos comicios generales y que tampoco dé una fecha concreta en la que lance ese mensaje -Emilio Botín da el mitin en Moncloa-.