«Los regímenes dictatoriales presumen siempre de estar inventando sistemas nunca antes vistos» La Razón, 20-04-2011
El periodista Carlos Alsina escribe en La Razón -La cocina de Raúl- que los hermanos Castro (Fidel y Raúl) han convertido su largo mandato al frente de Cuba en un auténtico fiasco y ahora pretenden hacer de golpe una serie de reformas que chocan contra una realidad latente, la de la falta de medios y de motivación en los ciudadanos.
Expone el columnista que:
Ni un solo día afloja el gobierno en el adoctrinamiento de la población combatiente, urgida a arrodillarse ante el santoral laico de los héroes de la revolución y a seguir engordando el ego del viejo Fidel, el líder que dice aprovechar los recesos del VI Congreso del Partido para consumir algún portador energético de procedencia agrícola.
Asevera que:
Leer el Granma estos días, cuando el partido único finge debatir su futuro, produce una mezcla de decepción y melancolía. Miente el órgano oficial al proclamar la «admiración» internacional por Cuba. De los 54 mensajes de felicitación que Raúl dice haber recibido sólo dos proceden de otros gobiernos: Hugo Chávez y Daniel Ortega, los cómplices últimos. Cuesta entender la admiración viendo la descripción que hacen los propios delegados del país que habitan.
Detalla Alsina que la realidad es muy distinta:
Declaran la imperiosa necesidad de actualizar los servicios de mantenimiento de los equipos eléctricos de cocción, es decir, la reparación de las cocinas eléctricas. Setenta mil equipos están averiados y no hay repuestos. Lamentan la falta de motivación para el desempeño de oficios básicos como la albañilería y la escasa oferta de materiales de construcción que hace imposible reformar las viviendas.
El periodista sentencia que:
A esto le llama Raúl «garantizar la irreversibilidad del socialismo y superar el sistema capitalista». Los regímenes dictatoriales presumen siempre de estar inventando sistemas nunca antes vistos. Envuelven en coartadas falsas sus rectificaciones históricas y llaman «evolución ideológica» al oportunismo.
Y considera que:
Estoy por darle la razón al octogenario en una cosa: la nueva generación está llamada a cambiar todo lo que debe ser cambiado. Empezando por el castrismo y su legado. Se irán los dos hermanos a la tumba sabiendo -porque lo saben- que el socialismo «a la cubana» no es en modo alguno irreversible y que su régimen ha sido un fracaso. La revolución tuvo un sentido. La mascarada que vino luego ha sido un desperdicio histórico para los cubanos.
Las palabras de Carlos Alsina son ciertas. Los proyectos que ahora pretende poner en marcha Raúl Castro sobre un cierto aperturismo y dejar una cierta independencia al sector privado no dejan de ser meros gestos de cara a la galería -El Partido Comunista cubano aprueba las reformas económicas de Raúl Castro-
La idea sobre la que pivota el plan económico de Raúl Castro es que la empresa estatal socialista sea la forma principal en la economía nacional pero asegura que se reconocerá y promoverá a las modalidades de inversión extranjera, las cooperativas, los agricultores pequeños, los usufructuarios, los arrendatarios, los trabajadores por cuenta propia y otras formas que pudieran surgir para contribuir a elevar la eficiencia.
Un país cercano a España, al menos geográficamente, como es Marruecos también responde a esa sentencia de Carlos Alsina de creerse los inventores de sistemas y de reformas nunca vistos, pero además siendo anuncios tramposos y vacíos de contenido. Otra cosa, eso sí, es que los vigías de la democracia, como la Unión Europea, condenen los atentados continuos a los derechos humanos, pero se siga sufragando a ese régimen dictatorial -La UE denuncia la farsa de las "reformas" marroquíes... pero sigue dando dinero-.