«Si el PP no conquista Castilla-La Mancha y Sevilla, Rajoy vivirá una noche agridulce»Público, 15-05-2011
El periodista Manuel Rico expone en Público -Rajoy se encadena a Cospedal- que el PP puede arrasar en las elecciones, tal y como demuestran las encuestas, pero también entiende que si los conservadores no logran el poder en dos feudos socialistas como son Sevilla y Castilla La-Mancha, entonces el resultado electoral se entenderá como un éxito a media o un fracaso.
Describe el columnista que:
La mayoría de las encuestas publicadas por los medios de comunicación pronostican una debacle para los socialistas el 22-M. Si se cumpliera alguno de los pronósticos, el PSOE quedaría barrido como opción de gobierno en todas las comunidades autónomas y en casi todas las capitales de provincia. Un panorama desolador para los socialistas.
Considera que:
Algunos votantes dubitativos optan por subirse al carro ganador, de forma que unos sondeos favorables son positivos para el partido al que se pronostica la victoria. Sin embargo, unas encuestas demasiado positivas pueden terminar siendo perjudiciales para la formación favorita, porque algunos electores propios se quedan en casa dando por supuesta la victoria y otros votantes ajenos pueden movilizarse para evitar un triunfo rotundo de una opción con la que no simpatizan.
Y argumenta que:
Otra cuestión es la lectura política, que genera amargas victorias y dulces derrotas. Y, en este terreno, las cosas están más claras: si el Partido Popular no conquista Castilla-La Mancha y Sevilla, Mariano Rajoy vivirá el 22-M una noche agridulce. En caso de que gane en ambas plazas, la victoria del PP será inapelable. En otras palabras: Rajoy se ha encadenado a Cospedal. Así que los socialistas miran cada vez más hacia Barreda, con la esperanza de que les salve la noche electoral.
Tiene razón Manuel Rico al describir esta peculiar foto electoral. Otro periodista, Javier Algarra, de La Gaceta, exponía recientemente que cualquier triunfo parcial del PSOE podría dejar empequeñecidas todas las victorias que el PP obtendrá en la noche del 22 de mayo -Maestros de la agitación y la propaganda- y precisa que:
Ahora han conseguido imponer un sentimiento de escasas expectativas con el que cualquier resultado positivo, por discreto que sea, se interpretará como una victoria del PSOE y un aparatoso fracaso del PP.
Si Extremadura sigue en manos de Fernández Vara y, si por un puñado de votos, María Dolores de Cospedal no consigue arrebatar Castilla-La Mancha a Barreda, el PSOE entonará cánticos triunfales y conseguirá difundir la especie de que los populares han sufrido una gigantesca derrota.
Nadie valorará su hegemonía en Madrid, Murcia, Castilla y León, La Rioja, Cantabria, Ceuta y Melilla; su mayoría absoluta en la Comunidad Valenciana, a pesar de los trajes a medida que algunos han querido confeccionar para Camps; el crecimiento en Aragón y Canarias; el vuelco en Baleares o la conquista de algunas ciudades emblemáticas.