Jordi Sevilla, Ex Ministro de Administraciones Públicas (PSOE)

Verdad

«Algo habremos hecho mal para haber llegado hasta aquí con cinco millones de parados»El País, 24-05-2011

Jordi Sevilla

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El ex ministro de Administraciones Públicas Jordi Sevilla reconoce en las página de El País -En horas difíciles- que su partido, el PSOE, ha tenido que equivocarse en determinados aspectos para que hoy España presenta una de las tasas de paro más alta de Europa, cuantificada en cinco millones de desempleados, una política crispada y pérdida a mansalva de votantes.

Considera el político socialista que:

La llamada "oposición útil" que impulsamos con éxito el equipo que ganamos el 35º Congreso del PSOE, con José Luis Rodríguez Zapatero a la cabeza, se basaba en que, en democracia, hay asuntos para la confrontación entre opciones ideológicas distintas y otros muchos que deben ubicarse en el espacio de la negociación, el acuerdo y el pacto, porque solo ahí encuentran solución. Haber olvidado esto, especialmente en lo relativo a la crisis económica, es lo que ha llevado al socialismo español y, lo que es más grave, a España, a la situación actual.

Asegura que:

Algo habremos hecho mal desde entonces para haber llegado hasta aquí: cinco millones de parados, una sociedad frenada por la confrontación política, ciudadanos acampados en las plazas públicas exigiendo una democracia real, listas electorales cargadas de imputados que son refrendadas en las urnas, prima de riesgo disparada y una gran pérdida de apoyo por parte de los votantes.

Recuerda que:

En el imaginario colectivo, la primera legislatura del presidente Zapatero está vinculada a la ampliación de derechos civiles y sociales desde una perspectiva individual, al intento de reorganizar el conflicto territorial heredado, con un plan Ibarretxe y una reforma del Estatut catalán en marcha cuando llegamos al Gobierno, así como a una nueva tentativa, tristemente frustrada, de acabar con el problema terrorista.

Y recalca que:

A pesar de todos los problemas causados por la incomprensión sobre la gestión del asunto catalán y la imposibilidad de llegar a un acuerdo con el PP sobre el mismo, los ciudadanos refrendaron en 2008 la acción del Gobierno con una mayoría más amplia. Pero ahí se sentaron ya las bases de los problemas posteriores: una polarización creciente de los problemas en torno a un esquema conflictivo PP-PSOE estimulado desde la derecha mediática, la concentración excesiva del poder socialista en muy pocas manos y la utilización pasiva de un modelo económico enfermo, pero que sirvió para justificar superávits presupuestarios, avances en renta per cápita y reducciones históricas de la tasa de paro.

Entiende que:

Así, cuando estalla la mayor crisis económica sistémica de la historia reciente, en lugar de aprovecharla para depurar los elementos tóxicos de nuestro sistema económico a favor de una regeneración productivista, emprendedora, innovadora, ética y medioambientalmente sostenible, nos enrocamos en posiciones absurdas, alejadas de la percepción mayoritaria de la sociedad.

Y sentencia que:

El problema no ha sido la crisis mundial, sino la gestión de esa crisis, en la que el Gobierno ha pasado por tres etapas: negarla, intentar espantarla con medidas periféricas y, por último, asumir un plan de ajuste impuesto desde fuera, que repartía los sacrificios de manera desigual e injusta entre la sociedad española.

Añadiendo que:

El propio presidente Zapatero ha reconocido haber cometido dos errores: tardar en reconocer la crisis y no estar preparado para una legislatura protagonizada por una recesión tan profunda. Yo añadiría alguno más: haber olvidado que la política democrática, a diferencia de la aristocrática, tiene que ser algo útil y participativo, es decir, algo que debe resolver problemas de los ciudadanos y con los ciudadanos.

Tiene razón Jordi Sevilla a la hora de responsabilizarse y meter de lleno en el mismo saco a todos aquellos que han tenido funciones gubernamentales desde 2004 sobre la situación que está viviendo España. Entiende el ex ministro que fue un error la negación de la crisis y eso, unido a otros factores exógenos, ha llevado al país a una situación económica desastrosa y con cinco millones de personas que no ven un horizonte claro desde una perspectiva laboral.

El político socialista no tiene reparos en señalar a Zapatero como máximo culpable a la hora de negar la crisis y las hemerotecas están ahí para confirmarlo. Es más, el presidente del Gobierno siempre fue más amigo de referirse a sinónimos que edulcorasen la realidad, es decir, esa crisis -Zapatero se niega a mencionar la palabra crisis- y hasta celebrar, por ejemplo, que la última Encuesta de Población Activa no cantase por sólo 90.000 personas que España ya había llegado a esos cinco millones de parados -El PSOE 'celebra' no llegar a 5 millones de parados por los pelos-.