«[Zapatero] pretende sacrificarse por la patria un año más, en lugar de anunciar la convocatoria de elecciones»El Mundo, 24-05-2011
El académico Luis María Ansón bosqueja en El Mundo -Zapatero destroza al PSOE y descuartiza a España- que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no adelantará las elecciones generales porque entiende que debe agotar toda la legislatura, sacrificarse en esas tareas gubernamentales por el bien de España.
Expone el columnista que:
Ahí está el resultado de siete años de ocurrencias, de despropósitos, de liviandades, de improvisaciones, del todo vale, de incoherencias y provocaciones: crisis galopante, cerca de 400.000 empresas cerradas, incesantes eres, 5.000.000 de parados, déficit alarmante, deuda creciente, confianza menguante y el clamor del pueblo español para que José Luis Rodríguez Zapatero se vaya. Los ciudadanos han manifestado claramente en las elecciones del domingo que desean ver al presidente dadivoso instalado en el zaquizamí de las tejas vanas, arrumbado en los desvanes de la Historia.
Asegura que:
Pero lo de menos, con ser muy importante, son los destrozos causados en el PSOE por los siete años del desescombro Zapatero. Lo de más es lo que ha significado para España la política irredenta del líder socialista. Y no me refiero a la crisis económica, al déficit y al desempleo. Eso es solucionable. Me refiero a las alas que Zapatero ha dado al secesionismo en Cataluña, el País Vasco y Galicia.
Y remacha que:
Destrozado el Partido Socialista, en marcha la descuartización de España, José Luis Rodríguez Zapatero, cuyos aciertos y méritos he subrayado muchas veces, pretende sacrificarse por la patria un año más, en lugar de anunciar la convocatoria de elecciones generales en agosto, a celebrar en octubre. No quiere aceptar el certificado de defunción que han extendido las elecciones municipales y autonómicas. Pero es un cadáver político. Es un disparate que el cadáver del derrotado por la catástrofe socialista del domingo permanezca descomponiéndose en su madriguera monclovita. Hay que darle cuanto antes discreta sepultura.
Las reflexiones de Luis María Ansón son falsas. El presidente del Gobierno no pretende sacrificarse por el bien de España, sino de su propio partido, el PSOE. Los votantes han hablado alto y claro en las urnas y han dicho que no quieren las políticas que aplica Zapatero, aunque ese mensajes haya tenido que llegar en modo de castigo a otros líderes socialistas que, en otras circunstancias, no hubiesen tenido tan pésimos guarismos -Hay que seguir corneando el cadáver de Zapatero-.
Los devastadores resultados para los socialistas en las elecciones municipales hacen que de anunciarse un adelanto electoral, previsiblemente para después del verano, el batacazo pudiese repetirse, de ahí que Zapatero, a pesar de la insistencia de la sociedad española y hasta de los analistas europeos, se niegue a dar celeridad a ese proceso. Es más, en la formación del puño y la rosa todo son miradas de póker y el único que sí se ha lanzado en plancha a reclamar un adelanto de las elecciones es el presidente en funciones de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara -En el PSOE comienza a oler a descomposición y vuelan ya las dagas-.