«[Rubalcaba] tiene poco mérito en intentar darse a conocer como persona ajena a Zapatero»La Razón, 09-06-2011
El periodista José Antonio Vera reflexiona en La Razón -Ese es Alfredo- que el vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, a pesar de la habilidad que le caracteriza para el manejo de muchos asuntos, el hecho de estar más pendiente de su liderazgo en el seno del PSOE ha provocado que tenga algunos descuidos en la que debería ser su gestión como segundo de José Luis Rodríguez Zapatero y ministro del Interior.
Expone el articulista que:
Soraya Sáenz de Santa María le propinó ayer un repaso soberano a «llámame Alfredo», que a estas alturas debe andar buscando la razón de por qué esta brava mujer se le ha tenido que cruzar en el camino. No lo tenía fácil la portavoz del PP porque es sabido que el otrora Rubalcaba es hombre de recursos tan obtusos como frecuentemente insospechados.
Agrega que:
El problema es que ahora se le ve muy concentrado en sí mismo y muy poco en sus obligaciones, de manera que es fácil cogerle con el pie torcido. Y Soraya lo hizo para recordarle que hay poco mérito en intentar darse a conocer como persona ajena a Zapatero, porque quien lleva siete años de su mano tiene poco de qué presumir y mucho de qué arrepentirse. «Se presenta como Alfredo, como si toda España no supiera quién es Rubalcaba», le recordó la popular, con una frase final que retrata perfectamente al personaje: «Cuando una socialista alemana estaba poniendo en peligro al campo español, a usted sólo le preocupaba que una socialista española le despejara su campo propio».
Sentencia que:
Y es que esta vez a nuestro hombre sí que le han pillado. In fraganti, en medio de la «operación golpe» contra su propio jefe de filas, e intentando eliminar cualquier conato de democracia interna en el partido, cosa que por cierto ha conseguido con brillantez. Ese es nuestro Alfredo.
Las palabras de Vera son ciertas. Varios dirigentes del Partido Popular dan por buena la continuidad de Rubalcaba en el Ejecutivo porque eso le vincularía directamente con la gestión de Zapatero -Dirigentes del PP creen que les beneficia que Rubalcaba siga en el Gobierno porque eso le vincula al fracaso de Zapatero-.
Pero no sólo es un partido político el que, evidentemente, fundado en sus intereses electorales, ve a Rubalcaba como la continuación de la gestión del actual jefe del Ejecutivo o de cómplice necesario. Los principales rotativos nacionales, con distinto enfoque, pero llegando a la misma meta, hablan de que el ministro del Interior no es un candidato que asegure la solidez del PSOE de cara a las elecciones -España necesita un Gobierno que, además de no mentirle, no la hunda-.