El empresario Sandro Rosell, nacido en 1964 en Barcelona, es licenciado en administración de empresas y MBA por Esade. SU primer trabajo fue en la empresa de perfumería Myrurgia. Con 23 años, tuvo que hacer la maleta y viajar hasta Oriente Medio a vender colonias, una de las primeras fue el perfume "Julio Iglesias".
Profesionalmente, su pasión le llevó de vender perfumes a labrarse un futuro en el márketing deportivo. Y para ello fue fundamental que a Barcelona le otorgaran la organización de los Juegos de Barcelona en 1992. Albert Agustí, su jefe en Myrurgia, le contrató para trabajar en el área de patrocinios internacionales.
En ese momento, empezó su carrera profesional y Sandro Rosell entró en contacto con grandes multinacionales (Coca Cola), grupos de comunicación (NBC o Sports Illustrated) y organismos deportivos del más alto nivel, como el Comité Olímpico Internacional (COI), a través de ISL, su agencia oficial.
Tras la experiencia olímpica, Rosell empezó a colaborar con ISL, se centró casi exclusivamente en el mundo del fútbol y propuso que la Liga de Fútbol Profesional (LFP) comercializara el balón de la Liga. Adidas y Reebok rechazaron la idea, Nike se la compró, también compró su talento.
Todo reto que llevaba a la práctica Rosell parecía superarlo al poco tiempo. El próximo fue instalarse en Brasil e intentar promocionar la marca en el país del fútbol. Allí estuvo hasta 2002, justo después de que Brasil levantara el trofeo en el Mundial de Corea y Japón.
Regresó a Barcelona, se enroló en la candidatura de Joan Laporta, se convirtió en vicepresidente deportivo del club y creó una empresa de patrocinios deportivos, Bonus Sport Management (BSM).
En el Barça estuvo hasta 2005, cuando se desligó como directivo y ahora ha vuelto como presidente de la entidad desde el 1 de julio de 2010
"Yo creo que nos conviene que haya tensión [...]. Yo voy a empezar, a partir de este fin de semana, a dramatizar un poco."José Luis Rodríguez Zapatero, 11/2/2008