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Bale DC

El Real Madrid vieve uno de los momentos más delicados, deportivamente hablando, de su historia. Ni Santiago Solari, ni el propio Real Madrid. Gareth Bale fue quien salió más reforzado del Mundial de Clubes, firmando tres goles en la semifinal ante el Kashima en una hora de partido y dejando una gran actuación en la final con varias ocasiones claras -incluida una chilena mejor que la de Kiev-, pero siempre desde el costado zurdo. El carril que le hizo llegar donde está, la cima, según recoge Víctor Avilés en defensacentral.

No es casualidad que juegue por la izquierda. Bale jugó en el Tottenham siempre en esa posición, tanto de lateral como de extremo, y nadie más volvió a verle esa zona en el Santiago Bernabéu. Rafa Benítez lo intentó, pero todos saben cómo acabó la historia. Ni Cristiano lo aceptó, ni Bale pareció estar cómodo tampoco.

Ahora, con Santiago Solari, todo ha cambiado, pero Lucas Vázquez también tiene mucho que decir. El extremo gallego es el talismán del preparador argentino -lo ha jugado casi todo, perdiéndose solo sus dos derrotas-. Por lo tanto, con el de Curtis ‘titularísimo' en la derecha, Bale se ha visto ‘desplazado' a la izquierda. Un acierto. (Noticia DC: Bale 'revienta' la idea que tenía el Madrid)

El Gareth del Mundial de Clubes fue el que todo el Real Madrid y el madridismo espera: determinante. Anotó tres goles en la semifinal, destacando por encima del resto como hiciese en su primera temporada con sus goles ante el Barcelona en la final de Copa y el de la 'Décima' en Lisboa. Decisivo. También lo ha conseguido ser desde la derecha, pero en la izquierda lo es aún más.

Tampoco está siendo una temporada fácil para él, ni en general para nadie del Real Madrid. El adiós de Cristiano le erigió como el líder en el campo de este equipo -Ramos lo es, indiscutiblemente, en el vestuario-. Nadie podía lograrlo si no era él, pero las lesiones musculares y algunas dolencias en el tobillo no le han permitido tener esa regularidad y continuidad, que necesita cualquier futbolista, más aún el galés.

Izquierda e izquierda. Parece que a Bale ya le ha entrado esa palabra en su cabeza. El galés se ha puesto el mono de trabajo, asumiendo esa responsabilidad que se le exigía, y está dispuesto a convencer a Solari, Florentino Pérez y todo el madridismo de que tiene sitio en este equipo, pero en la izquierda. El apoyo del club lo tiene y la ayuda de Lucas Vázquez desde la derecha, también. Bale tiene el reto y la obligación de convencer, pero está preparado. Ahora falta que el trabajo dé sus frutos.