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Sergio Ramos y Florentino Pérez (REAL MADRID). EP

Son las consecuencias amargas de una derrota humillante (El peor Real Madrid en muchos años dice adiós a la Champions ante el Ajax).

La tormenta desatada en el Real Madrid tras la eliminación en la Champions ante el Ajax el pasado martes (1-4), llegó hasta el vestuario madridista.

Según cuenta el diario AS, el fracaso europeo provocó una fuerte discusión tras el encuentro entre el presidente del club, Florentino Pérez, y el capitán, Sergio Ramos, que no disputó el partido porque se encontraba sancionado.

El dirigente reprochó a los jugadores su rendimiento ante el conjunto holandés, acusándoles de falta de dedicación, y Ramos le replicó culpando a Florentino y a su junta directiva de la mala planificación de la temporada.

"Te echo", lanzó Pérez.

"Me pagas y me voy", espetó el central, que añadió:

"Yo lo he dado todo y me he partido la cara por este escudo, por este club y hasta por ti".

El encontronazo entre Sergio Ramos y Florentino Pérez no es nuevo. Sergio Ramos, que tiene contrato con el Madrid hasta junio de 2020 aspira a retirarse en el conjunto blanco según dijo tras su última renovación, algo que no lograron ni Raúl ni Casillas.

Sin embargo, el desgaste entre el capitán y el presidente durante esas negociaciones del verano de 2015 y el posicionamiento de Ramos defendiendo la permanencia de Ancelotti antes de su destitución, consolidaron la tensión.

Tras la goleada sufrida por los blancos en el Camp Nou en la primera vuelta de la Liga, tras la que se precipitó la salida de Julen Lopetegui, los medios preguntaron al capitán sobre la idoneidad de la llegada de un técnico con mano dura:

"El respeto se gana, no se impone. Ni un nombre ni otro. Hemos ganado todo con entrenadores que ya conocéis, al final la gestión del vestuario es más importante que el conocimiento técnico de un entrenador".

En aquel verano de 2015, el Manchester United ofreció a Ramos un contrato de cinco temporadas a razón de 12 millones de euros netos por curso, mientras que al Madrid le puso sobre la mesa más de 60 millones.

La directiva madridista ponderó el traspaso. La postura del central, y la necesidad de acelerar el fichaje de De Gea, retenido por el United hasta que el Madrid accediera a traspasar a Ramos, abrió el escenario de un trueque que finalmente no se cerró. La negociación, como admitió el propio Ramos, fue dura.

Un culebrón que en su fase intermedia pudo acabar con la relación entre el jugador y el presidente. La cuerda se tensó hasta el punto de que el futbolista pidió al club que escuchara ofertas.

"Las circunstancias de mi renovación han sido largas por el desgaste de cada día", explicó el defensa antes de reconocer que la tirantez por ambas partes marcó el proceso.

"Tampoco hay que negar lo que es una realidad. Es cierto que no estaba cómodo en algunos sentidos. Jamás he dicho que me quisiera ir, pero sí he hablado con los que tenía que hablar y dije que esto no podía seguir así. Había problemas que no eran económicos, sino anímicos, personales y profesionales. Había muchas cosas que retomar. Gracias al presi está todo aclarado".

"Sergio es un símbolo del madridismo, al que ha conquistado con su coraje, su entrega y con su inmenso corazón. Por eso seguimos unidos", admitió Florentino Pérez.

"Cuando llegó al club tenía claro que venía a hacer historia y hoy podemos confirmar que así ha sido. No es fácil ser un referente en este club. Te necesitamos más que nunca".

Ahora la crisis se vuelve a abrir.