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Sara Carbonero RS

Todos tenemos un pasado. Sara Carbonero ha vuelto a la televisión. La periodista ha dejado de lado su aventura en Oporto, a dónde se trasladó cuando su pareja, Iker Casillas, fichó por el equipo portugués, según recoge Berta Batlló en diariogol.

Con todo lo que gana el portero español, parecía imposible que Sara volviera a trabajar, más allá de esos 'bolos' para promocionar algún producto o hacer publicidad de sus prendas en las redes sociales.

Algo ha debido cambiar en la relación o en las aspiraciones de Carbonero, que lleva ya unas semanas en Deportes Cuatro, tras acabar la excedencia que se pidió. Una buena noticia para todos los que recuerdan a la manchega en los partidos a pie de campo, con el micrófono en la mano, o presentando los deportes de Telecinco.

Uno de los secretos de este éxito fue su belleza, clave para lograr hacerse un hueco en el periodismo deportivo y poder conquistar a Iker Casilllas, en el mejor momento profesional del portero del Real Madrid, por aquel entonces.

Guapa y atractiva por naturaleza, en la facultad de periodismo la llamaban Pocahontas por su belleza exótica. Cuando entraba en clase, todo el mundo se quedaba en silencio.

Si a ello se le suman operaciones de estética para aumentar sus pechos y dar volumen a sus labios, lo de la mujer de Iker Casillas termina siendo abusivo.

Arrasa se ponga lo que se ponga y las marcas de estética, bañadores o ropa interior se la rifan: Calzedonia, L'Oreal, Elle... Está muy cotizada.

Sin embargo, ha salido a la luz una imagen donde queda patente que Sara no siempre tuvo esos carnosos labios que ahora exhibe en sus redes sociales, con orgullo y presumiendo de ellos.

En su primer día como presentadora de televisión con La Sexta, Sara tenía esta imagen. Su labio superior era una sombra de lo que es ahora, como puede comprobarse en las siguientes fotos.