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Momento de máxima tensión (Esta brutal frenada de Fernando Alonso bajo la lluvia revienta las redes sociales).

Las cosas no han empezado nada bien en las 500 Millas de Indianápolis para Fernando Alonso (Fernando Alonso: "¡No se puede correr con estos pilotos, juegan a los bolos contigo!").

El asturiano llegaba con mucho más trabajo por hacer que el resto a la primera semana de entrenamientos libres (Fernando Alonso y su Toyota ganan las 1.000 Millas de Sebring).

Lo hacía con un coche y un equipo nuevos, con mucha mayor necesidad de aprendizaje que el resto de oponentes. No ayudó que el agua estropeara su test previo hace semanas y el español necesitaba rodar y rodar sin parar para que su coche igualase la competitividad de sus oponentes (Carlos Sainz hereda el gafe de Fernando Alonso: dramático abandono en la primera carrera del año).

Pero de momento, no hay muy buenas noticias. Si el primer día de pruebas se vio muy comprometido por unos problemas eléctricos en su McLaren-Chevrolet que le impidieron rodar durante el test de rookies y regresos y la sesión final, esta miércoles Fernando vio como las cosas empeoraban al sufrir un accidente en la segunda jornada de prácticas, según recoge Fabio Marchi en mundodeportivo.

Fernando Alonso estaba rodando sin problemas. Debía comprender muchas cosas, seguir poniendo a punto su monoplaza y resolver todos los fallos de juventud de su coche. Iba por buen camino, con un ritmo constante y subiendo hasta la 16ª posición de la general tras dar 46 giros, aumentando cada vez más su ritmo. Todo pintaba bien hasta que, siguiendo el rebufo de Graham Rahal, perdió carga en su coche y se fue largo en plena curva. El ovetense se golpeó contra el muro y perdió el control de su bólido, que cruzó la pista en dos ocasiones tras impactar dos veces más contra las protecciones, destrozando su coche.

El español, como los grandes campeones, lejos de poner excusas, admitió su error minutos después a través de redes sociales. "Ha sido mi error. He subestimando el agarre en la curva 3 hoy. Lo siento por el equipo y los muchachos que tienen que trabajar mucho ahora. Lección aprendida. Volveremos más fuertes más tarde hoy o mañana", dijo el español, quien alcanzó los 362 km/h antes de sufrir el accidente.

"Fue un puro subviraje en el coche, levanté el acelerador, y no fue suficiente. Lo perdí completamente. La pared se acercó demasiado y demasiado rápido. Desafortunadamente, sucedió hoy. Perderemos un poco de tiempo de trabajo otra vez", añadió.