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Daryell Menezes Xavier Dickson, profesor de jiu-jitsu, mató a su hijastro de 1 año y 8 meses.

El homicida antes había golpeado y violado al pequeño en Wansbeck, ciudad de Brasilia, en Brasil.

El niño tenía un traumatismo craneal, fisuras en el ano y murió el 29 de marzo. Tras este hecho, el maestro de artes marciales decidió entregarse a la policía. En el momento que fue detenido, el sujeto le dijo a su exesposa que estaba poseído por el diablo cuando cometió los abusos s3xual3s.

Daryell fue llevado a la cárcel, donde los prisioneros decidieron aplicar su propia ley como castigo: lo violaron brutalmente entre 20 presos, en varias rondas y durante varios días.

"Tenía heridas por todo el cuerpo, las más graves en la región anal. Insatisfechos y todavía furiosos por el delito cometido por el profesor, los reclusos abrieron los puntos de sutura que recibió y lo violaron de nuevo. Las manchas de sangre en la parte trasera de la ropa interior del joven son una prueba de los mucho que sufrió", detalló el diario The Inquisitr.

La madre del menor se expresó, mediante las redes sociales: "Ahora en este momento abro la boca para nada! Empecé a hacer justicia por mi paz, por mi propio corazón".

"Di mi vida y mi hijo para cuidar de este hombre, yo creo en el amor y la bondad en él, yo lo apoyé, yo lo amé, y acepté sus faltas sin saber que se trataba de algo mucho peor".

Sabido es que el caos que impera en las prisiones se ha convertido en una crisis nacional en Brasil.

En un año, 62 personas han muerto asesinadas dentro de las cárceles brasileñas, y varias de ellas han acabado decapitadas.

Los violadores lo tienen muy mal ya que, sino acaban acuchillados, quedan lisiados de por vida, caso del preso que nos ocupa en este perturbador vídeo.