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La parcialidad del órgano electoral durante la jornada del referéndum en Cuba YT

El proyecto de la nueva Constitución fue aprobado en referéndum, según un anuncio hecho la tarde del lunes por la dictadura cubana.(La lamentable jornada de represión y censura durante el referéndum constitucional en cuba)

En el referéndum, realizado el domingo 24 de febrero de 2019, según cifras del régimen, el 86,85% votaron al cambio en la Constitución, 9% que no. El 4,15% de las papeletas quedaron en blanco o fueron anuladadas. Más de 7,5 millones de personas emitieron su voto.

La oprimida oposición cubana denunció que la jornada fue un "circo", así lo denunció en su cuenta de Twitter la disidente cubana Rosa María Payá, hija del fallecido Oswaldo Payá.

La periodista Yoani Sánchez también describió en el periódico cubano 14ymedio la farsa del proceso de escrutinio que se realiza en cuba, un país donde las elecciones representan un trámite oficialista y no un acto de democracia.

En un momento, llegó un joven con un sobre blanco que parecía traer unas boletas, pensé que se trataba de votos de personas con problemas de movilidad, ancianos u otros electores que no habían podido trasladarse hacia el local. Pregunté el origen de los documentos y allí detonó la animadversión. Un hombre, que no estaba en la mesa electoral comenzó a gritarme que no tenía derecho a indagar sobre eso y que había hecho “la pregunta equivocada”.

Le respondí alegando que él no formaba parte de la Mesa Electoral y que la interrogante que había planteado debía ser respondida por quienes la conformaban. La tensión se podía cortar en el aire. A uno de los que revisaba los votos les temblaban las manos sin cesar y “un vecino” ubicado al otro extremo de la mesa no dejaba de sacarme fotos. Entonces se me acercó otro hombre con un pulóver de rayas y bigote.

La nueva Constitución tendrá 229 artículos, 11 títulos, dos disposiciones especiales 13 transitorias y dos finales. Se trata del primer cambio constitucional en 42 años.(Brasil apunta a Cuba como responsable de la continuidad de Maduro en el poder)

La carta magna cubana se mantiene fiel a sus principios autocráticos, siendo el Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) una "fuerza dirigente superior de la sociedad", además de mantener al comunismo como horizonte social, aunque agrega la incípida apertura económica observada en los últimos años al reconocer la propiedad privada y considerar necesaria la inversión extranjera.