PD América

El pasado 24 de febrero de 2019 la dictadura cubana pretendió promocionarse ante el mundo como toda una democracia, ese día se realizaba un “referéndum” para avalar un “cambio” constitucional, pero ni Cuba es una democracia ni su constitución cambió.

Periodista Digital América (PD América), entrevistó a Carlos Payá y a Regis Iglesias, ambos dirigentes del Movimiento Cristiano Liberación cubano, quienes ofrecieron un panorama de la actual situación que se vive en la isla.

Para Carlos Payá, hermano de Oswaldo Payá (asesinado a manos de la dictadura castrista) “El referéndum fue una mentira, aquí no se estaba decidiendo nada, el día 23 (de febrero) ya el régimen era ilegítimo, porque el fraude es la esencia del sistema, como lo decía Carlos, ‘ellos promueven el cambio fraude’, no había nada que escoger, por eso promovemos”.

Los problemas reales de la isla siguen allí, Cuba es un país en el que no se respetan los derechos humanos, por eso el “referéndum” no era más que una distracción.

“Nosotros no hacemos vida política, a nosotros se nos va la vida luchando por los derechos de las personas, no hacemos política, no tenemos derecho de asociarnos, no existe la libertad de expresión, nosotros no tenemos derechos a los derechos” afirmó Regis Iglesias, ex preso político y exiliado cubano.

Una demostración de la ausencia de derechos humanos es que desde el 2016 se encuentra detenido el médico Eduardo Cardet, líder del Movimiento Cristiano Liberación, al respecto Carlos Payá ha afirmado que, “Eduardo está sufriendo la peor de las injusticias que es estar en prisión”.

Cardet llevó la propuesta de ley ‘Un cubano, un voto’ a los diputados castristas que son los únicos con representación en el parlamento cubano y comenzó a despertar el malestar del régimen.


Luego realiza un viaje al exterior para denunciar las crisis de derechos humanos que sufren los cubanos día a día, por lo cual a finales de 2016 detienen y amenazan a su esposa, diciéndole que el líder del Movimiento Cristiano Liberación será detenido al regresar por reunirse con gente “poco recomendable” siendo uno de ellos el propio Regis Iglesias.

En efecto, Al regresar a Cuba, el médico fue detenido, a las afueras de su propia casa, delante de su esposa y sus hijos menores.

“Lo detienen en la puerta de su casa, cuatro agentes, lo golpean, lo golpean en el calabozo y lo procesan por un supuesto delito de atentado a la autoridad y además lo intentaron asesinar en la prisión, varios reclusos lo apuñalan y le suspenden las visitas durante seis meses”, señaló Carlos.

Pero, conociendo tal situación, ¿Cómo es posible que un país democrático como España tenga las mejor de las relaciones con una dictadura como esa? Payá tiene la respuesta y es que “la postura de los países occidentales está al servicio de sus intereses, algo que más que respetar hay que aceptar”. Por lo cual se han centrado en trabajar principalmente por la liberación de Eduardo Cardet, pues han comprendido que los diferentes gobiernos de España, sin importar su ideología, no lucharán por los valores democráticos sino por los intereses del “lobby hotelero”.

No creo que los intereses de España que fue a defender Pedro Sánchez fuesen diferentes de los que defendió el anterior gobierno del Partido Popular, aún cuando (el PP) no fue de visita oficial a Cuba, pero a la larga están al servicios de los intereses del lobby hotelero, que quieren hacer negocios en Cuba a costa de la esclavitud de los cubanos.

Hay que hacer una pregunta tanto a esos que se manifiestan a favor de Maduro o de Castro, como a los que van a Cuba a hacer negocios, ¿Serías capaz de proponer lo mismo en España, que los trabajadores españoles trabajen para empresas extranjeras y que el Estado se quede con el 90% del salario? Ya esto agota y lo hacen todos los partidos, unos por ideología y otros por dinero.

Ante tanta indiferencia, para el Movimiento Cristiano Liberación la solución tiene que salir del propio pueblo “nuestro trabajo es hablar con el cubano”, comentó Regis, quien además añadió:

Por eso vamos a buscar al pueblo, esa es la solución, y quienes no quieran apoyar esta lucha cívica contra el régimen responderán con sus conciencias, no nos queda más.

El cambio en Cuba va a llegar por la voluntad de los cubanos, no por un gesto heroico de algún valiente, porque se exponen a la represión, sino de una manera organizada y en todo el país y si el régimen no escucha, el pueblo lo hará escuchar con la desobediencia civil.

Es una muestra de que Cuba mantiene la fe por recuperar la democracia, otra, es que el próximo 26 de marzo de 2019 expondrán el trato brutal que sufren los cubanos ante la dictadura comunista, lo harán en la 11ª Cumbre anual de Ginebra sobre los Derechos Humanos y la Democracia.