PD América

“Analizo la figura de Chávez porque destruyó mi país, destruyó a Venezuela, es el responsable de un sufrimiento humano que no tiene precedentes en nuestra historia”

Fueron las sinceras y sentidas palabras que compartió Moisés Naím, uno de los 100 intelectuales más influyentes del mundo, con Periodista Digital, como parte de la promoción de su nuevo libro: Dos Espías en Caracas.

El reconocido autor nos comentó la historia de Cristina Garza e Iván Rincón, los personajes centrales de su obra.

“Ella es una mexicana que llega a Estados Unidos sin papeles, pero entra a las Fuerzas Armadas y consigue la nacionalidad para ella y para su familia. Dentro del ejercito consigue el éxito y cargos importantes en la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), de allí la envían a Caracas a contrarrestar el servicio de inteligencia cubano.

Simultáneamente, llega a Caracas un dominicano, un comerciante que monta una red de tiendas, pero que no es dominicano ni comerciante, es un espía del G2 cubano que tiene la misión de neutralizar los esfuerzos de la CIA”. 

La historia de la obra gira al rededor de la figura de un tal Hugo Chávez, un militar que intenta un golpe de estado y termina siendo presidente de Venezuela, uno de los países más ricos del mundo.

Pero el fracaso la Venezuela administrada por Hugo Chávez fue oprobioso, algo que recoge muy bien Naím en su obra:

La tragedia que estamos viviendo hoy en día en Venezuela, que estamos sufriendo situaciones inenarrables, de gente que no puede sobrevivir a la falta de electricidad tiene como responsables a toda esta gente que se robó, se estima, 100 mil millones de dólares… sólo en el sector eléctrico, porque luego en especular con la moneda, en el sector de las empresas de Guayana, en el petróleo, en la compra de alimentos, en fin estamos hablando que esta gente tan ‘humanista y sensible a los pobres’ se robó cantidades de dinero inimaginables.

(…)

Hugo Chávez es el responsable de eso, Nicolás Maduro continúo simplemente al servicio de los cubanos, pero no hay nada que haya hecho que no haya sido sembrado por Hugo Chávez, quien le hizo un daño inmenso a mi país.

Pero aún con la infinidad de datos y evidencias del caos en el que dejaron sumergida Chávez y sus colaboradores a Venezuela, hay una izquierda europea, en especial la española, que sigue intentado tapar y justificar con excusas absurdas al llamado “socialismo del siglo XXI”, algo que Moisés Naím conoce muy bien, y ha denominado este fenómeno como “necrofilia ideológica”.

“La necrofilia es una perversión que tienen algunos seres humanos que es un amor apasionado por cadáveres, los excitan, los atraen, se sienten muy atraídos, hay una versión ideológica de eso, que es el amor apasionado por ideas muertas, por ideologías que no funcionan y Chávez fue, como Maduro después, un ejemplo fantástico de esta adoración de ideas muertas, ideas que han sido probadas una y otra vez en el mismo país, en diferentes países, que han sido probadas diferentes momentos históricos, en diferentes circunstancias y siempre terminan en lágrimas, muerte, miseria, corrupción, desigualdad y pobreza.

(...)

En España es realmente insólito ver como hay partidos políticos y políticos que se niegan a decir que esto es un fracaso… el partido Podemos, que como sabemos sus líderes principales estuvieron en Venezuela, se lucraron de una manera importante con el dinero que les pagaba Venezuela y apenas ahora comienzan lentamente a decir que, ‘quizás lo de Venezuela no era tan bueno’ como ellos lo habían anunciado acá”

También preguntamos al laureado en el 2011 con el premio Ortega y Gasset acerca del proceso de cambio que lidera Juan Guaidó y lo que piensa de la actual crisis en Venezuela, al respecto nos comentó:

“Juan Guaidó tiene un mandato para realizar elecciones libre, transparentes y con observación internacional en cuanto sea posible, su mandato no es el de la reconstrucción de Venezuela, pero también tendrá que tomar decisiones de emergencia como la crisis eléctrica… en estos momentos lo único que debemos hablar es de cómo sacar a Maduro de la manera menos traumática, luego gobierno de transición y elecciones libres, lo demás es distracción”, concluyó.