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El primer paseo que Jessie Siefer y Kaylob Harmon hacían tras el nacimiento de su hija Audrey, estuvo cerca de ser el último. Era domingo (30 de septiembre) y habían decidido hacer algunas compras en el centro comercial Clackamas Town Center, de Portlan, Oregon.

De un momento a otro, la bebé dejó de respirar. Desesperado, Harmon la apoyó y trató de reanimarla con RCP, pero no había caso. Al mismo tiempo, Siefer llamaba al 911. (La Policía advierte de lo que puede pasar si encontráis una moneda en la maneta de vuestro coche)

"No se puede describir lo que es ver a tu hija ponerse azul. Uno no sabe cómo ayudar ni entiende lo que está pasando", le contó el padre a KGW8.

Los oficiales Dan Olson, Jonah Russell y Jonathan Zacharkiw estaban en el centro comercial en ese momento. Al recibir el reporte, corrieron a toda velocidad hacia donde estaba la bebé.

Cuando llegaron, se hicieron cargo de la situación. Zacharkiw le masajeaba el pecho, Olson le revisaba las vías respiratorias con un dedo y Russell le estabilizaba la cabeza.

Así estuvieron dos minutos, extrayéndole los fluidos que le impedían respirar, hasta que llegaron los paramédicos. La niña fue trasladada inmediatamente al hospital, donde permanece hasta ahora. ('Premian' a la policía que abatió a un ladrón frente a una escuela en Brasil con un cargo como diputada)

Sigue en cuidados intensivos, pero se evoluciona favorablemente. Sin el trabajo de los policías, seguramente habría muerto.

El pasado domingo, una semana después del incidente, los padres llamaron a los tres agentes y les pidieron que se acerquen al hospital. "Harmon nos dijo que quería tener una foto para mostrarle a Audrey quiénes son las personas que le salvaron la vida", dijo Zacharkiw.