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Edificio Mónaco

El edificio Mónaco, construido para su familia por el extinto capo Pablo Escobar en el barrio más exclusivo de Medellín, El Poblado, amaneció "empapelado" con imágenes y mensajes sobre sus víctimas. (Las 3 teorías de quién mató a Pablo Escobar que persisten luego de 25 años)

Esa fue la forma de la Alcaldía de la ciudad para recordar a los turistas las décadas de mayor violencia narco que vivió Colombia bajo el yugo del líder del Cartel de Medellín, al que muchos llegan a rememorar. (El cuadro de Dalí, el escondite para sus amantes y otras anécdotas alucinantes de Pablo Escobar, a 25 años de su muerte)

Si por algo es buscada Medellín en el exterior es por los paquetes turísticos que ofrecen un recorrido por la historia de Pablo Escobar, el más sanguinario narcotraficante que ha existido en el país. Pese a los esfuerzos de la administración local y al rechazo de la ciudadanía, estos tours siguen siendo populares. Y una de sus paradas es el edificio Mónaco.

En la década de los 80's fue el hogar del capo, junto a su esposa Victoria Eugenia Henao y sus dos hijos Juan Pablo y Manuela. Y sede de su colección de arte de cuadros de varios de los pintores más conocidos del mundo. Hasta que, hace exactamente 30 años, sus enemigos del Cartel de Cali detonaron un carro bomba cargado con 80 kilos de dinamita, que no dejó heridos ni hizo caer el edificio.

Esta semana el Mónaco apareció cubierto en sus paredes exteriores con cerca de 10 vallas, algunas de más de 5 metros de largo, con mensajes e imágenes que hacen alusión a las 46.612 víctimas que dejó el accionar delictivo del Cartel de Medellín en las décadas de los 80 y 90. Entre ellas los 614 policías asesinados.

 


 

"Respeta nuestro dolor, honra a nuestras víctimas", "Esta es una lucha ética para recuperar los valores que la mafia nos arrebató". Esas son algunas de las frases que se pueden leer en las vallas. Y es que la iniciativa de la Alcaldía de Medellín, además de ser un homenaje a las víctimas de Escobar, es un llamado a la reflexión a los turistas que llegan a la ciudad para conocer su historia.

Se trata de una campaña previa a la implosión del edificio anunciada hace unos años y que está programada para el viernes 22 de febrero de 2019. "Lo que era un símbolo del mal y de la ilegalidad se convertirá en un sitio de ciudad y de legalidad, dedicado a rendir homenaje a nuestras víctimas", expresó el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.