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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, puso en evidencia algo que todos saben pero que pocos se atreven a criticar, y es la alta carga de contenido sexual en los carnavales de ese país, por esa razón, el mandatario publicó este martes un vídeo que se puede catalogar de pornográfico, con dejó en evidencia a algunas agrupaciones del carnaval en distintos lugares del país.(Jair Bolsonaro: "Vamos a defender a la familia, a los verdaderos derechos humanos")

"No me siento cómodo mostrándolo, pero tenemos que exponer la verdad para que la población tenga conocimiento y siempre tome sus prioridades. Esto es en lo que se han convertido muchos bloques callejeros en el carnaval brasileño. Comenta y deja tus conclusiones", escribió el mandatario brasileño en Twitter.

En el video se ve a un hombre que baila en ropa interior, semi desnudo, sobre el techo de una parada de transporte público. Mientras tanto, otro persona que está a su lado le orina la cabeza, al parecer, con su consentimiento.(La tentadora propuesta de Jair Bolsonaro a la top model Gisele Bündchen)

Los bloques callejeros, también conocidos como blocos de rua, son celebraciones tradicionales del carnaval que se realizan en las calles y avenidas, donde cientos de personas se reúnen a bailar y festejar.

Por otra parte, miles de brasileños vivieron este martes completamente entregados en las calles de todo el país al gozo del Carnaval. Casi no hubo ciudad en el país en que las comparsas no tomaran las calles, aunque la fiesta fue más intensa en Río de Janeiro.

La crítica política y social, el enaltecimiento a los héroes anónimos de Brasil y los homenajes a Marielle Franco, la concejala negra y lesbiana cuyo asesinato sigue impune un año después, destacaron en el cierre del Carnaval en Río de Janeiro.(El hijo de Bolsonaro apoya a Juan Guaidó para vencer la dictadura de Maduro)

En el segundo y último día de desfiles en el Sambódromo se vivificaron las razas ancestrales, se enaltecieron los héroes que la historia calló y se evidenciaron las prácticas corruptas que a lo largo de los años se han visto en Brasil para acceder al poder, una realidad que encontró eco en el público.