PD América
Mohamed Toure y Denise Cros-Toure

Una joven de una aldea en Guinea llegó sola de niña a Southlake (Texas-EEUU) a principios de 2000. Pero en vez del sueño estadounidense, lo que se encontró fue con un hogar abusivo y una pesadilla de la que costó mucho sufrimiento antes de salir en libertad. (Pareja británica esclavizó a un albañil polaco durante 4 años en el jardín de su lujosa casa)

La pareja de Texas que coordinó su traslado fue declarada culpable de obligarla a trabajo forzado por 16 años y de conspirar para dar refugio a un extranjero, informó el Departamento de Justicia en un comunicado. (Cae el policía que esclavizó sexualmente a una adolescente durante un año)

Mohamed Toure, de 58 años, y Denise Cros-Toure, también de 58 años, deben pasar cada uno siete años tras las rejas y pagar casi 300,000 dólares en restitución. Ambos son ciudadanos de Guinea y residentes legales permanentes en EEUU. Ahora podrían perder su estatus y ser deportados al país africano, dijo el departamento.

"Espero que la sentencia de hoy aporte un poco de justicia y sanidad a la víctima, que sufrió un trauma incalculable como resultado de los crímenes atroces de los acusados", dijo en un comunicado el subsecretario de Justicia, Eric Dreiband, de la división de Derechos Civiles del departamento. "Los acusados ​​robaron su infancia y su trabajo durante años, enriqueciéndose y dejándola con dolor y un futuro incierto".

Según el departamento, los acusados forman parte de "adineradas y poderosas familias en Guinea". Coordinaron para que la joven viajara sola desde el Oeste de Africa a su casa de Texas, donde se le obligó a cocinar, limpiar, y cuidar de los hijos biológicos de la pareja.

Touré es hijo del primer presidente de Guinea, Ahmed Sékou Touré, que lideró el país africano por más de 20 años, según el diario New York Times.

Las autoridades dicen que la joven fue física, psicológica y verbalmente abusada cuando no cumplía con las órdenes cuando querían.

La niña, dicen las autoridades, fue golpeada en varias ocasiones, a veces con un cable de electricidad. También reportan que se le insultaba y le decían "esclava", "perro" o "sin valor". Se le obligó dormir en un parque cercano a la residencia, le afeitaron la cabeza y la bañaban con una manguera en el jardín como castigo. Agregan que no acudió a la escuela, aunque los hijos de la pareja si asistieron a la preparatoria y la universidad.

"La sentencia de hoy envía un fuerte mensaje a las personas que abusan y explotan: usted será responsable de sus actos viciosos", dijo Jeffrey McGallicher, agente especial a cargo de la oficina de Seguridad Diplomática en Houston.

Un vecino alentó a la joven a recolectar evidencia en agosto de 2016, según el Times. Luego decidió huir de la casa con una maleta y un bulto y fue llevada a un centro de servicios sociales.

Scott Palmer, abogado de la pareja rechazó las declaraciones, diciendo que la niña era tratada como un miembro más de la familia, reporta NBC 5.

Según Palmer, la joven era una pariente lejanda que fue enviada por su padre a crecer junto a los otros tres hijos del matrimonio Touré. Palmer dice que esa práctica es común en Africa, cuando una familia de recursos limitos envía a su niño a vivir con una familia adinerada.

"Tenía sus deberes, pero todos los niños tenían deberes", dijo el abogado. Palmer confirmó que la niña no acudió a la escuela porque presuntamente se había quedado más tiempo en EEUU de lo que permitía su visa y temían que fuera deportada.