Castilla y León
Foto: Confederación de Centros de Desarrollo Rural (COCEDER)
La Junta impulsa la actividad económica y el empleo, la política territorial, la conciliación, igualdad y apoyo a la familia y la mejora de los servicios públicos para fijar población en el ámbito rural

El consejero de Empleo, Carlos Fernández Carriedo, ha expuesto en la inauguración de la jornada ‘Paremos la despoblación: el medio rural como alternativa de futuro', celebrada en la localidad vallisoletana de Medina de Rioseco, que el impulso y desarrollo de las políticas económicas y de empleo, el desarrollo de las políticas sociales a través de garantizar servicios públicos de calidad, las políticas territoriales, y las políticas de conciliación, igualdad de género y apoyo a la familia son las bases sobre las que la Junta de Castilla y León trabaja para fijar la población. Fernández Carriedo ha destacado que el desarrollo de estas políticas es necesario para hacer frente a los retos demográficos.

Fernández Carriedo ha descrito en su intervención la realidad demográfica de Castilla y León, de España y de la Unión Europea. Ha explicado que la Comunidad tiene factores estructurales que comparte con el continente europeo, como el menor dinamismo demográfico global, la ubicación en la periferia de Europa y ser comunidad de interior con amplia presencia rural y una alta dispersión territorial, en contraste con el 60 % de la población, que vive a menos de 50 km de la costa.

Asimismo, ha expuesto que el problema demográfico que afecta a las comunidades del interior peninsular es anterior al Estado autonómico. Desde mediados del siglo pasado, las provincias de Castilla y León tuvieron un saldo migratorio negativo con la pérdida de más de un millón de habitantes, los más jóvenes, lo que generó consecuencias en el saldo vegetativo posterior.

Castilla y León ha sido un territorio eminentemente agrícola. Ha pasado, en los últimos 35 años, de los 250.000 ocupados en la agricultura a 60.000 en la actualidad. Sin embargo, a pesar de perder 190.000 empleos, la producción agrícola hoy es muy superior. Esa pérdida de empleo agrario ha coincidido en el tiempo con la ganancia de 20.000 empleos en el sector industrial y, sobre todo, en el sector servicios, que ha ganado 320.000 empleos.

En la actualidad, hay más empleo que entonces, pero se ha redistribuido: el mundo rural ha perdido en la agricultura y la ganadería 190.000 ocupados, mientras que el sector industrial ocupa hoy a más de 170.000 personas y el sector servicios, a cerca de 670.000. Castilla y León es en la actualidad menos rural y más urbana, aunque no lo sea en el territorio. Por otra parte, hay que tener en cuenta que la mayor parte del nuevo empleo ha sido ocupado por mujeres, de hecho, en la actualidad, el 44 % de los empleos de la Comunidad son ocupados por mujeres, casi 425.000 según la última EPA.

Por último, hay que destacar que Castilla y León se ha incorporado con éxito a la Unión Europea, ha convergido con las economías del entorno, convirtiéndose en una comunidad más exportadora e industrializada que la media, con un PIB que se ha multiplicado por siete, líder en la producción automovilística, agroalimentaria, en energías renovables y turismo rural, con el quinto mejor sistema de salud de España y un sistema educativo en primera posición nacional y séptima a nivel internacional.