Rebecca Morelle (BBC MUNDO)-. Científicos daneses pondrán transmisores de ondas vía satélite a las morsas para tratar de identificar sus patrones migratorios. Los animales serán rastreados durante dos meses cerca de la costa occidental de Groenlandia.
Los investigadores quieren saber si han sido afectados por la cacería, la exploración petrolera y el cambio climático.
En esta época del año, las morsas del occidente de Groenlandia están retozando en el hielo bajo el sol de la incipiente primavera. Pero a medida que las temperaturas se elevan más, el hielo empezará a retraerse, y los mamíferos se irán pronto al norte, en busca de climas mas fríos.
La ubicación exacta de su escondite de verano es un misterio que desde hace tiempo viene intrigando a los expertos. Para hacerlo, espera utilizar el sistema de posicionamiento global (GPS).
VIGILANCIA
El equipo partirá del puerto de Sisimut, viajando hacia el norte a lo largo de la costa. Durante dos semanas en el mar, los investigadores esperan poner 10 transmisores de satélite en morsas.
Se implantarán utilizando ballestas o pistolas operadas con CO2, disparadas desde el bote. Aunque este método pueda sonar cruel, hay que recordar que las morsas tienen un cuero de 2 a 4 centímetros de espesor.
Cada vez que la morsa salga a la superficie, una señal será enviada al satélite, permitiendo establecer las coordenadas del animal. Los transmisores permanecerán entre uno y dos meses en la piel del animal, antes de ser expulsados naturalmente a medida que la piel sana.
EL LOCO CAMBIO CLIMÁTICO
Como ocurre con todas las criaturas polares, las morsas pueden estar siendo afectadas por el cambio climático. Debido a las temperaturas crecientes, el borde de la capa de hielo se está moviendo al norte.
Esto podría representar un problema para algunas poblaciones.
