
(PD / BBC MUNDO)-. El satélite Giove-B, el segundo del sistema Galileo, fue lanzado al espacio desde una base rusa en Kazajistán, con el objeto de ensayar tecnologías que serán usadas para construir las 30 plataformas operativas que conformarán el sistema de navegación por satélite de la Agencia Espacial Europea.
Tanto el Giove-A como el Giove-B son parte de la etapa experimental del proyecto espacial más ambicioso de Europa, que estuvo estancado por falta de recursos. Galileo es un sistema que constará de 30 satélites en una órbita a 23.000 Km. de altura.
La primera misión cumplió con los lineamientos internacionales para determinar las frecuencias que Galileo usará para transmitir sus señales a receptores en la tierra.
Un objetivo fundamental de Giove-B será observar el desarrollo en órbita de su reloj de hidrógeno, el cual es el más estable puesto en órbita permanente y que está diseñado para medir el tiempo con exactitud, requisito fundamental para el funcionamiento del sistema Galileo.
El satélite no sólo probará sus tres relojes atómicos, sino la generación de señales a lo largo de todo el espectro de Galileo. El lanzamiento del sábado desde la base Baikonur fue un momento importante para el proyecto Galileo, pues había experimentado severos retrasos en el pasado.
Giove-B estuvo estacionado durante un año debido a una falla de un componente, la cual se produjo en las etapas finales de su preparación para el lanzamiento. Desde una perspectiva general, el programa Galileo ha estado cerca de ser abandonado.
Europa ha gastado US$2.500 millones en el proyecto y las autoridades del Unión Europea encargadas del área han advertido que el presupuesto adicional aprobado de US$5.300 millones representa el límite de la inversión para el proyecto.
Galileo vs. GPS
A diferencia del el Sistema de Posicionamiento Global de Estados Unidos (GPS), servicio de navegación por satélite, que opera bajo control militar, Galileo estará orientado básicamente para aplicaciones civiles.
Galileo está diseñado para mejorar substancialmente la disponibilidad global y la precisión de las señales emitidas desde el espacio para navegación y tiempo.
Los usuarios llegarán más rápido a sus destinos y serán capaces de ubicar sus posiciones con un error de un metro comparado con los varios metros de error que arroja el actual GPS.
