La 'comunicación' les permite interactuar y repeler a las dunas vecinas

Cómo las dunas de arena ‘hablan’ entre sí

Cómo las dunas de arena ‘hablan’ entre sí
Unas dunas de arena PD

Las dunas de arena pueden ‘hablar’ entre sí. A pesar de que parece científicamente imposible, los científicos de Cambridge han logrado demostrar que sí existe un canal de comunicación a medida que avanzan, lo que les permite tanto interactuar como repelar a las dunas vecinas.

Los expertos utilizaron una ‘pista de carreras’ experimental de dunas para descubrir que dos dunas idénticas comienzan muy juntas, pero con el tiempo se van separando cada vez más.

Según explican, esta interacción está controlada por remolinos turbulentos de la duna pendiente arriba, que empujan la duna pendiente abajo. El descubrimiento permitirá avanzar en temas cruciales como la migración de dunas a largo plazo, esa que amenaza los canales de navegación, aumenta la desertificación y puede enterrar infraestructuras como las carreteras.

Ya se conocía que las dunas de arena activas migran. En términos generales, la velocidad de una duna es inversa a su tamaño: las dunas más pequeñas se mueven más rápido y las dunas más grandes se mueven más lentamente. Lo que no se ha entendido es si las dunas dentro de un campo interactúan entre sí.

«Existen diferentes teorías sobre la interacción de las dunas: una es que las dunas de diferentes tamaños colisionarán y seguirán colisionando, hasta que formen una duna gigante, aunque este fenómeno aún no se ha observado en la naturaleza», dijo Karol Bacik, doctorando en el Departamento de Matemáticas Aplicadas y Física Teórica de Cambridge, y primer autor del artículo.

Los canales llenos de agua son herramientas comunes para estudiar el movimiento de las dunas de arena en un laboratorio, pero las dunas solo se pueden observar hasta que llegan al final del recipiente. En cambio, los investigadores de Cambridge han construido un canal circular para que las dunas se puedan observar durante horas mientras el canal gira, mientras que las cámaras de alta velocidad les permiten rastrear el flujo de partículas individuales en las dunas.

Las dos dunas comenzaron con el mismo volumen y en la misma forma. Cuando el flujo comenzó a moverse a través de las dos dunas, comenzaron a moverse. «Como sabemos que la velocidad de una duna está relacionada con su altura, esperábamos que las dos dunas se movieran a la misma velocidad», dijo Vriend, quien trabaja en el Instituto BP para Flujo Multifásico. «Sin embargo, esto no es lo que observamos».

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