Los niños y jóvenes del centro y noroeste de Europa son los más altos del mundo, según un estudio

¿Es posible saber cuánto medirá tu hijo?: No son solo los genes, la alimentación es la clave de la estatura

La mala alimentación contribuye a una diferencia promedio de 20 cm en la altura entre individuos de diferentes países

¿Es posible saber cuánto medirá tu hijo?: No son solo los genes, la alimentación es la clave de la estatura

Generalmente, los niños al nacer miden cerca de los 50 cm. Algunos con un par de centímetros menos o con alguno de más.

Esto se debe a que el tamaño de un bebé al nacer depende sobre todo de cómo se desarrolló el embarazo, es decir, si la madre recibió una nutrición adecuada, si ha tenido alguna enfermedad o si la placenta no presenta ninguna alteración, mientras que la influencia de los genes de los padres es prácticamente nula.

 

Si durante esos nueve meses todo transcurre con normalidad, lo común es que el futuro bebé crezca hasta el tamaño que le permite el útero materno dando lugar a un recién nacido de talla estándar.

De esta manera, durante el embarazo el crecimiento del feto está influenciado por su entorno y no por lo genética que le han transmitido los padres.

Es muy difícil determinar cuánto medirá un niño, porque no siguen un patrón predefinido.

Otra realidad es que la manera más fácil de saber cuánto medirá un hijo es, simplemente, mirar cuál es la estatura de los padres. Si ambos padres son bajitos, lo lógico es que los hijos sean bajitos. Si ambos son altos, lo lógico es que sean altos.

Sin embargo, la estatura pequeña puede ser, ocasionalmente, señal de que un niño tiene una condición cardiaca, celiaca o renal, asma, intestino irritable, anemia y desórdenes de los huesos.

También existen deficiencias hormonales, como hipotiroidismo, deficiencia de la hormona del crecimiento, diabetes y enfermedad de Cushing.

A este respecto, los expertos aseguran que no es solo por los genes, la alimentación deficiente en los niños de edad escolar puede contribuir a una diferencia promedio de 20 cm en la altura entre los individuos de diferentes países, según un nuevo análisis publicado en la prestigiosa revista The Lancet.

El informe reportó que en 2019, los jóvenes de 19 años más altos del mundo se encontraban en los Países Bajos (183,3 cm), mientras que los más bajos en Timor Oriental (160,1 cm).

Las adolescentes más altas de 19 años también son de los Países Bajos (170,4 cm), mientras que las de menor estatura se encuentran en Guatemala (150,9 cm).

El grupo de científicos analizó data de más 65 millones de niños y adolescentes entre 5 y 19 años recabada por más de 2000 estudios llevados a cabo entre 1985 y 2019.

La altura se hereda

Nuestra estatura depende en gran medida de los genes. El color de la piel, el cabello, la altura, la complexión y hasta el peso.

Al llegar a la pubertad ocurre lo que se conoce como ‘estirón puberal’, o lo que es lo mismo, una aceleración en la velocidad de crecimiento.

Esto provoca que en dos o tres año el niño gane altura a una velocidad mayor que lo que venía haciendo anteriormente.

Una vez finalizada la pubertad tanto los niños como las niñas crecen muy pocos centímetros más, alcanzando la que será su talla adulta para el resto de su vida.

Sin embargo, los expertos enfatizan la importancia de monitorear los cambios en altura y peso de los niños en el mundo a lo largo del tiempo, ya que esto puede reflejar la calidad de los alimentos disponibles y qué tan saludable es el medioambiente para los jóvenes.

 

En 2019, se determinó que los niños y jóvenes del centro y noroeste de Europa eran los más altos del mundo.

Mientras que los jóvenes de 19 años en promedio más bajos vivían en sur y sureste asiático, América latina y África Oriental.

De esta manera, la hormona del crecimiento está relacionada no solo con los huesos, sino también al desarrollo cerebral y sexual.

Durante los primeros años de vida una nutrición adecuada es el factor clave para el crecimiento del niño.

Además, la hormona de crecimiento irá representando un mayor papel y será el estímulo principal del crecimiento del niño.

De esta forma, entre el 2º y 3er año de vida ocurrirá lo que se conoce como “canalización” del crecimiento, es decir, independientemente de lo que midieran al nacer, cada niño se situará en un determinado percentil en función de la talla de sus progenitores y del propio ritmo de desarrollo.

Según los especialistas, un peso y una altura sana en la niñez y adolescencia tienen beneficios para la salud a largo plazo.

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Autor

Yéssica Salazar

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo. Con Máster en Gerencia y Tecnologías de la Información. Con infinito amor por el periodismo y los medios audiovisuales que me han permitido conocer nuevos senderos, diferentes y desconocidos.

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