España registró 86.595 divorcios en 2024, un 8,2% más que el año anterior, según el INE.
El repunte pone fin a dos años de descenso aunque la cifra sigue por debajo de los 100.000 que se registraban antes de la pandemia.
La edad media del divorcio sigue subiendo: 46,6 años para las mujeres y 49 para los hombres, tres años más que en 2015.
El grupo más afectado es el de 40 a 49 años, lo que los expertos vinculan con la llamada crisis de los 40, el período en que las rutinas diarias, la crianza de los hijos y los deseos personales no realizados colisionan con mayor intensidad.
Los matrimonios duran de media 16,4 años antes de llegar al divorcio.
La distribución por duración muestra que el grupo más numeroso es el de quienes aguantan más de dos décadas antes de separarse:
Duración del matrimonio | Porcentaje |
Más de 20 años | 31,8 % |
Entre 5 y 9 años | 22,5 % |
Entre 10 y 14 años | 16,0 % |
Entre 15 y 19 años | 15,8 % |
Entre 2 y 4 años | 10,5 % |
Menos de 2 años | 3,4 % |
Hijos y custodia
Casi la mitad de los divorcios de 2024 implica hijos menores. En los casos con hijos de distinto sexo, la custodia compartida ya es la opción mayoritaria aunque por escaso margen:
Tipo de custodia | Porcentaje |
Compartida | 49,7 % |
Materna | 46,6 % |
Paterna | 3,4 % |
Otras personas | 0,3 % |
El avance de la custodia compartida en una década es uno de los cambios más significativos en la estructura familiar española. En 2015 era minoritaria; hoy está a punto de convertirse en la norma.
Las parejas del mismo sexo representan el 2,6% del total, con 1.038 divorcios entre hombres y 1.083 entre mujeres.
El fenómeno que más crece: divorcios tardíos
El dato más llamativo del informe no está en los cuarenta sino en los sesenta y los setenta. Los divorcios entre mayores están creciendo a un ritmo que no tiene precedente en la historia estadística española.
Franja de edad | Divorcios 2014 | Divorcios 2024 | Evolución |
50-59 años | 16.599 | 20.928 | 26 % |
60-69 años | 4.426 | 7.087 | 60 % |
70+ años | 855 | 1.876 | 119 % |
Los mayores de 50 años ya representan el 43,4% de todos los divorcios en España, frente al 22,5% que representaban en 2015. Las razones que los expertos citan son la jubilación, el síndrome del nido vacío cuando los hijos se independizan y el exceso de convivencia que la vida retirada impone a parejas que habían construido su relación en torno a ausencias y rutinas externas.
Los psicólogos señalan una diferencia de género relevante en este grupo: las mujeres mayores temen menos la soledad que sus maridos y con frecuencia son quienes toman la iniciativa de la separación, mientras que muchos hombres que se jubilan descubren que dependen emocionalmente de sus parejas más de lo que pensaban.
Geografía y causas
La tasa media de divorcios es de 1,8 por cada mil habitantes. Ceuta lidera con 2,3 y Melilla cierra con 1,4. El 80% de los divorcios corresponde a ciudadanos españoles.
El coach Jordi Panyella estima que en el 40% de los casos hay infidelidades implicadas. Los factores más citados en estudios sobre ruptura matrimonial son los problemas de comunicación, las dificultades económicas y el deterioro progresivo de la relación por la rutina, que opera lentamente y sin síntomas evidentes hasta que el daño ya es irreversible.

