(PD/Agencia EFE).- Fue en su día más un «horroris causa» que un «honoris causa» y por fin se ha hecho justicia. La Universidad de Edimburgo ha revocado el doctorado honorífico que concedió en 1984 al presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, por su atropello de los derechos humanos.
Edimburgo fue la primera de tres destacadas universidades que concedieron al líder zimbabuense un título honorífico por «sus servicios» a la educación en África.
Según un comunicado de la universidad escocesa, nunca le habría hecho tal honor de haber estado al tanto de su supuesto papel en la muerte de hasta 20.000 personas en la represión de la resistencia armada de la etnia Ndebele en la provincia de Matabeland entre 1982 y 1984.
Tim Goodwin, presidente del sindicato estudiantil de la Universidad de Edimburgo, que inició en el 2005 la campaña para la revocación del título, destacó el carácter «simbólico» de la medida y dijo que viene a decir que las instituciones educativas del mundo no están dispuestas a seguir haciendo la vista gorda.
En Estados Unidos, la Universidad de Massachusetts se dispone a seguir el ejemplo de la de Edimburgo y una tercera universidad de ese país, la de Michigan State, estudia también una medida similar, informa hoy el diario The Guardian.
El primer ministro británico, Tony Blair, aplaudió inmediatamente la decisión de la universidad escocesa y confirmó que Mugabe, sus ministros y estrechos colaboradores tendrán prohibido entrar en el Reino Unido hasta que se restablezca la democracia en Zimbabue.
El gobierno zimbabuense ha restado importancia a esos desaires académicos, argumentando que Mugabe tiene títulos muy sólidos y no necesita «honores no solicitados».