La Fundación del Español Urgente (Fundéu) advierte que en español los suplicatorios se presentan, no se solicitan ni se piden.
Un suplicatorio es el nombre de un documento u oficio, una ‘instancia que un juez o tribunal eleva a un cuerpo legislativo, pidiendo permiso para proceder en justicia contra algún miembro de ese cuerpo’. Es decir, se eleva o se presenta, pero no se pide.
No son apropiadas, por tanto, frases como: «Prevén que la petición del suplicatorio de Bárcenas no llegará antes del verano», «La fiscalía insta al Alto Tribunal a solicitar el suplicatorio al Senado y al Congreso». En estos casos hubiera sido más apropiado emplear el término presentar.
La Fundéu BBVA recomienda no confundir el fin de un suplicatorio, que es la solicitud o petición de algo, con el documento en sí, que se presenta ante una instancia.